The Economic Crisis and the Failure of Capitalism

Paul Mattick

Paperback 978 1 86189 801 2 March 2011 £12.95 200 x 120 mm 128 pages

‘Paul Mattick says the recession isn’t just a financial crisis; it manifests a truth about the socioeconomic system in which we live.’ – Irish Times ‘This lucid and thoughtful study is not just another important contribution to the rapidly expanding literature on the current economic crisis, though it is that as well. With historical depth and penetrating analysis, it seeks to reveal what is “wrong with the mainstream approach to understanding current economic affairs” . . . It provides a grimly realistic picture of what may lie ahead unless there is a radical transformation of the social order from production for profit to pursuit of human ends, based on “shared social decision- making outside the constraints of the business economy,” hence a major step towards true democracy.’ – Noam Chomsky

‘Business as Usual is a superb achievement. In this highly accessible book, Paul Mattick offers an outstanding theoretical and empirical account of the ongoing crisis, its devastating implications for the majority, and a brilliant indictment of the failures of mainstream economics at the levels of theory and policy guidance. It also shows how and why these dismal failures should no longer deter the search for transformative alternatives.’ – Alfredo Saad-Filho, SOAS, University of London ‘For anyone who is unsatisfied with the usual explanations of the current economic crisis – greed and fraud, deregulation, financialization, etc. – and is looking for a deeper explanation, this book is for you. Mattick demonstrates (without jargon and with great clarity) that the root causes of the current crisis lie in the fundamental nature and dynamics of capitalist economies, and places this crisis within the illuminating historical context of recurring capitalist crises since the early 19th century.’ – Fred Moseley, Professor of Economics, Mount Holyoke College

‘This is a fine book. It argues against the illusion that the current crisis is just a bonfire of contingent market forces, exposes economics as the dismal science that it is, and opposes the idea that capitalism is not some sort of economic mechanism that, if expertly regulated by those in the know, works well for the benefit of all. Mattick has to be congratulated not just for writing an immensely rich account of the current crisis but, also, for doing so with immense historical insight, theoretical cunning, and astute political judgement.’ – Werner Bonefeld, University of York

The general consensus is that the world’s economic difficulties can be traced to a crisis in the financial system. Initially brought on by the collapse of the subprime mortgage market in the USA, it spread through a financial landscape defined by high levels of debt and speculative risk. Some point to the dangers of collapse inherent in the modern financial system, while others blame long-term imbalances in the world economy between low-investment, high-consumption areas like the USA and rapidly developing regions such as China and South Asia. In Business as Usual Paul Mattick explains the recession in jargon- free style, without shying away from serious analysis. He explores current events in relation to the development of the world economy since the Second World War and, more fundamentally, looks at the cycle of crisis and recovery that has characterized capitalism since the early nineteenth century. Mattick situates today’s crisis in the context of a capitalism ruled by a voracious quest for profit. He places the downturn within the context of business cycles and uses this explanation as a springboard for exploring the nature of our capitalist society, and its prospects for the future. A clear and readable account of the successes and the inherent limits of government attempts to stabilize the economy, Mattick ultimately reveals how today’s downturn is not simply the effect of a financial crisis, but that it manifests a truth about the nature of the social and economic system in which we live.

Paul Mattick is Professor of Philosophy at Adelphi University, New York. He is former editor of the International Journal of Political Economy, author of Art in its Time (2003), and co-author of Art Works: Money (2004).

http://www.reaktionbooks.co.uk/book.html?id=451#

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The Rosa Luxemburg Reader

Editors: Peter Hudis and Kevin B. Anderson

Paperback, 432 pages
Publisher: Monthly Review Press (2004-02-01)
ISBN-10: 158367103X
ISBN-13: 9781583671030

This volume, edited by Peter Hudis and Kevin B. Anderson, provides an annotated selection from Luxemburg’s major political and economic works – Accumulation of Capital, the Mass Strike, Reform or Revolution, on nationalism, on Lenin, on the Russian Revolution, etc. — as well as her letters.  Several important Luxemburg texts that have been translated into English for the first time by Ashley Passmore and me: a recently discovered 1911 critique of Lenin on democracy; a study of communal social structures in a variety of non-Western and precapitalist societies – among them India, Inca Peru, the Russian village, and Southern Africa — from her unfinished Introduction to Political Economy; an article on slavery; and all of her articles on gender. The editors have contributed an introduction that argues for Luxemburg as a Marxist for our times.

Leyendo a Rosa Luxemburgo

Entrevista realizada al editor Peter Hudis
Leyendo a Rosa Luxemburgo

Red Pepper

Traducido para Rebelión por Christine Lewis Carroll

¿Cree Vd. que las ideas de Rosa Luxemburgo tienen vigencia en la situación política actual? ¿Cómo podría beneficiarse de ellas la nueva generación de activistas radicales?

Las revueltas masivas espontáneas del norte de África y Oriente Próximo, sobre todo en Túnez, Egipto y Libia, subrayan la importancia de la contribución de Rosa Luxemburgo. Entendió mejor que ningún marxista de su tiempo (y mejor que muchos posteriormente) que la revolución no la ‘hace’ ningún partido o individuo ilustrado; más bien emerge espontáneamente en respuesta de las masas a unas condiciones sociales determinadas. Siempre buscaba lo inesperado de las masas y su obra nos educa en este sentido.

Igualmente importante es su comprensión de lo que sucede después de la revolución. Sostuvo que no hay socialismo sin democracia, igual que no hay democracia sin socialismo. Protestaba ante cualquiera, amigo o enemigo, que no vislumbrara el cambio social como una liberación de los talentos y habilidades innatos y adquiridos de la humanidad. En este sentido, formaba parte de una clase idealista dentro del marxismo que se ha descuidado durante demasiado tiempo. No olvidemos que en 1844 Marx definió su filosofía como humanismo, que consiste en la unidad del idealismo y el materialismo. Necesitamos esa unidad ahora más que nunca.

¿Cómo se encuadran las cartas de Rosa Luxemburgo dentro del resto de su obra? ¿Qué nos enseñan las cartas que escribió a la activista por los derechos de la mujer Clara Zetkin sobre la política de género, y en especial en relación con sus propias experiencias?

Durante muchos años, mucha gente suponía que Rosa Luxemburgo no era feminista y que la emancipación de las mujeres no le importaba. Sin embargo, éste no es el caso. Rosa Luxemburgo rechazaba las repetidas solicitudes por parte de los dirigentes del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD por sus siglas en inglés) para jugar un papel más directo en la sección de las mujeres del partido y en Gleichheit, pero fue porque ella consideraba que los hombres querían desviarle de su implicación directa en los debates políticos y teóricos del socialismo alemán que querían reservarse para sí mismos.

Se topó con mucho sexismo dentro de los dirigentes del SPD (incluso por parte de August Bebel, autor de Mujeres bajo el Socialismo, quien se refirió a ella como una ‘perra venenosa’) y sabía perfectamente que era sexismo cuando se frustraban sus esfuerzos por hacerse oír. Sentía, en cambio, que la forma más efectiva de combatir tales barreras era poniendo al descubierto la debilidad política y teórica de sus adversarios.

Sabemos ahora que escribió mucho sobre la emancipación de las mujeres; en una carta a Zetkin, escribe cuán orgullosa le hace llamarse feminista. Este hecho nos motivó a Kevin Anderson y a mí a incluir una colección de sus escritos sobre las mujeres en The Rosa Luxemburg Reader. Ahora, The Letters of Rosa Luxemburg demuestra que una de sus grandes preocupaciones cuando salió de la prisión en noviembre de 1918 fue impulsar el establecimiento de una sección de mujeres dentro lo que llegaría a ser a finales de diciembre el Partido Comunista Alemán.

Este hecho es bastante asombroso teniendo en cuenta la cantidad de cuestiones que tuvo que atender en los escasos dos meses de convulsión revolucionaria entre su liberación y su muerte. Es como si, una vez liberada de los estorbos del SPD, se sintiera libre para centrarse con más determinación en los temas de las mujeres.

Muchos activistas se encuentran con la figura de Rosa Luxemburgo a través del filtro de implicación con organizaciones de tradición leninista. ¿Pero cuáles fueron los puntos de desacuerdo entre Rosa Luxemburgo y Lenin, y cómo se perciben sus diferentes métodos y perspectivas en la actualidad?

En muchos aspectos, Lenin y Rosa Luxemburgo eran polos opuestos en cuanto a organización, mientras que en otros, compartían conceptos. Los dos aceptaron la necesidad de un ‘partido vanguardista’, aunque ésta sea una noción ajena a la obra de Marx y que sólo entró a formar parte del movimiento socialista alemán (y más tarde ruso) a partir de la influencia del adversario de Marx, Ferdinand Lassalle (a quien Marx llamó ‘un futuro dictador de los trabajadores’).

La Segunda Internacional, que vivieron tanto Rosa Luxemburgo como Lenin, no se desarrolló sobre los conceptos de organización de Marx; fueron Lasalle o Kautsky quienes sentaron las bases. Constituiría, por lo tanto, una falsa lectura de la historia suponer que Rosa Luxemburgo y Lenin no tuvieran premisas comunes sobre la organización. Sin embargo, Rosa Luxemburgo nunca fue tan rígida y dogmática como Lenin sobre la necesidad de una dirección centralizada por parte de un ‘comité central que concentraba toda la información’ (palabras de Rosa Luxemburgo).

Chocó a menudo con Lenin por ‘envolver el partido en pañales y ejercer una dictadura intelectual desde el comité ejecutivo central’ (su manuscrito de 1911 Credo). Rosa Luxemburgo tenía mucha más confianza en lo que las masas pudieran crear de forma inesperada y no compartía la fijación de Lenin por el control centralizado de las mismas.

En mi opinión, la mayor diferencia entre ellos fue sobre qué pasa después de la revolución. Rosa Luxemburgo no veía la democracia como un simple instrumento a descartar al llegar al poder. Al contrario, sostuvo que si el acceso al poder no lleva emparejada una democratización extensiva, no se creará una nueva sociedad. Los partidos no crean el socialismo; lo hacen los trabajadores y ciudadanos libremente asociados. Consecuentemente, condenó el Terror Rojo de Lenin, la creación de la Checa y el establecimiento de una dictadura del partido. Ésta es su mayor contribución ‘sobre qué pasa después de la revolución’.

¿Qué significado e implicación tiene esta nueva publicación en inglés por lo que se refiere a los logros y limitaciones de Rosa Luxemburgo?

Aproximadamente el 80% de los escritos de Rosa Luxemburgo no ha aparecido nunca en lengua inglesa. Incluso su obra teórica más importante, Introducción a la Economía Política, no se ha publicado íntegramente. Esta obra, junto con seis manuscritos sobre economía política, sociedades precapitalistas y El Capital de Marx -aparecidos en las últimas décadas- será publicada en el primer volumen Complete Works: Economic Writings , 1898-1907.

Estos escritos demuestran el alcance de su comprensión de la teoría marxista y su profunda compasión por todos aquellos que padecían los estragos del imperialismo y la intrusión capitalista en el mundo en vías de desarrollo. Muchas personas han supuesto que Rosa Luxemburgo se opuso a la autodeterminación porque no le importaban las naciones no europeas, pero Complete Works desmiente esto.

También nos permitirá evaluar hasta qué punto acertó o falló en la promoción de los principios de libre discusión y la prevención de estructuras centralizadas de organización en cuanto a su trabajo dentro del movimiento polaco; estos escritos nos demuestran las dificultades encontradas también por Rosa Luxemburgo en la búsqueda de una relación totalmente distinta entre la espontaneidad, la conciencia y la organización de lo que caracterizó el marxismo después de Marx.

Fuente: http://www.redpepper.org.uk/reading-rosa/
Artículo en español aparecido en Rebelión

Guía práctica para (exigir) lo imposible

New booklet on art and activism…

A Users Guide to (Demanding) the Impossible
Laboratory of Insurrectionary Imagination

This guide is not a road map or instruction manual. It’s a match struck in the dark, a homemade multi-tool to help you carve out your own path through the ruins of the present, warmed by the stories and strategies of those who took Bertolt Brecht’s words to heart: “Art is not a mirror held up to reality, but a hammer with which to shape it.

It was written in a whirlwind of three days in December 2010, between the first and second days of action by UK students against the government cuts, and intended to reflect on the possibility of new creative forms of action in the current movements.

“Art is useless, so they tell us, as soon as it truly affects the world it loses its status as art. (You never know, it might slide down the slippery slope, becoming instrumental, propaganda, or even worse craft!) The strange thing is that those who tell us this are often the same people who put art to the crudest instrumental use – the art market. Maybe what they mean is that – art is useless when its not ultimately used to make a profit. Perhaps it’s the same logic as that which argues that education has no use outside slotting us into the mutilated world of work and consumption. This guide is for those of us who suspect that art has other uses and who are prepared to seek them.”

PDF available freely online (http://www.minorcompositions.info/usersguide.html), discounts for ordering multiple copies.

64 pages, A6 size (4.134 x 5.827)

To be released June 1st, 2011

Información a la lista  del grupo Historical Materialism: http://groups.yahoo.com/group/historicalmaterialism/

Gestión colectiva y asociación económica imperial

Claudio Katz

El imperialismo contemporáneo se caracteriza por una gestión colectiva de la tríada. Existe un interés compartido en desarrollar una administración común bajo la protección norteamericana. Esta pauta se ha verificado en las guerras recientes, que corroboraron la subordinación de Japón y los límites de la autonomía europea. El imperialismo colectivo no implica un manejo equitativo del orden mundial, pero sí asociaciones que modifican radicalmente el viejo escenario de guerras inter-imperiales. Este nuevo marco tiene ciertas semejanzas con el concierto de las naciones de principio del siglo XIX. Las agresiones imperiales conjuntas (guerras globales) coexisten con acciones al servicio específico de cada potencia (guerras hegemónicas). La tendencia norteamericana a convertir a sus socios en vasallos determina muchos pasajes de la primera modalidad a la segunda. Todas las incursiones se implementan con el pretexto de la seguridad colectiva, que ha sustituido a la defensa nacional, como principio rector de la intervención armada La solidaridad militar entre las potencias y la acción geopolítica coordinada obedece a la existencia de nuevas asociaciones económicas, entre capitales de distinto origen nacional. Este entrelazamiento se explica por el tamaño de los mercados requeridos para desenvolver actividades lucrativas. También expresa el nivel de centralización que alcanzó el capital y se verifica en la mundialización financiera, la internacionalización productiva y la liberalización comercial. El avance de la internacionalización económica no tiene correspondencia directa en el plano estatal. El soporte de este proceso son los viejos estados nacionales, puesto que ninguna entidad global cuenta con sistemas legales, tradiciones sociales y legitimidad política suficiente, para asegurar la reproducción del capital. Esta contradicción genera múltiples desequilibrios. El surgimiento del capitalismo se sostuvo en el estado burgués nacional y no es fácil reemplazarlo por otro organismo, más adaptado a la internacionalización. Esta falta de sincronía genera permanentes tensiones en la coordinación económica, la asociación política y la coerción militar del imperialismo colectivo. Una característica distintiva del imperialismo contemporáneo es la gestión colectiva. Estados Unidos ejercita su superioridad militar, a través de acciones coordinadas con las principales potencias. Mantiene una asociación estratégica en la tríada y actúa en sintonía con sus aliados de Europa y Japón. Esta política de concertación occidental buscar reforzar la contundencia de las agresiones imperiales. Habitualmente las incursiones pretenden garantizar la apropiación de los recursos naturales de la periferia y asegurar el control de las principales vías del comercio internacional. Algunos autores utilizan el concepto “imperialismo colectivo” para retratar esta nueva modalidad de dominación coordinada. (1)

1) Amin Samir, El imperialismo colectivo, IDEP-CTA, Buenos Aires, 2004. Amin, Samir, “Geopolítica del imperialismo colectivo”, en Nueva Hegemonía Mundial, CLACSO, Buenos Aires, 2004.
Lea completo “Gestión colectiva y asociación económica imperial” por Claudio Katz publicado en diversos sitios.
Claudio Katz es economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).
Ver también del mismo autor:
Ver también

 

Samir Amin: Geopolítica del imperialismo contemporáneo.rtf

Una herramienta muy valiosa: la revista argentina Herramienta

Herramienta web 8.

Mayo de 2011
ISSN 1852-4729
Mariano Pacheco,  Juan Rey y Diana Hernández
Ana Lucía Serrano
Laura Alvarez y Claudia Composto
Hernán Ouviña
 
Fabio Luis Barbosa dos Santos
 
Valerio Arcary
Esperanza Aguilera Horta
Amaël François
 
Henrique Amorim

Teoría Política Latinoamericana, de Cicero Araujo y Javier Amadeo, compiladores

Christina W. Andrews

Una crítica marxista del análisis keynesiano sobre la crisis económica

Keynes trató de encontrar un camino para evitar el caos, sin tener que recurrir al socialismo. Pero todo indica que su teoría, aún más compleja que la teoría neolcásica de los ciclos, no ha logrado lo que su autor esperaba. Incluso con Keynes, el capitalismo marcha hacia el caos y la guerra.

Henri Houben (Instituto de Estudios Marxistas, Bruselas)

30-05-2011

http://www.marx.be

inem@marx.be

Contribución a la Sexta Conferencia de la Asociación Mundial de Economía

Política (Wape): “Las respuestas a la crisis capitalista: el neoliberalismo y más

allá”

Amherst, mayo, 28-29 de 2011

Traducción: www.jaimelago.org

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