Una herramienta muy valiosa: la revista argentina Herramienta

Herramienta web 8.

Mayo de 2011
ISSN 1852-4729
Mariano Pacheco,  Juan Rey y Diana Hernández
Ana Lucía Serrano
Laura Alvarez y Claudia Composto
Hernán Ouviña
 
Fabio Luis Barbosa dos Santos
 
Valerio Arcary
Esperanza Aguilera Horta
Amaël François
 
Henrique Amorim

Teoría Política Latinoamericana, de Cicero Araujo y Javier Amadeo, compiladores

Christina W. Andrews

Una crítica marxista del análisis keynesiano sobre la crisis económica

Keynes trató de encontrar un camino para evitar el caos, sin tener que recurrir al socialismo. Pero todo indica que su teoría, aún más compleja que la teoría neolcásica de los ciclos, no ha logrado lo que su autor esperaba. Incluso con Keynes, el capitalismo marcha hacia el caos y la guerra.

Henri Houben (Instituto de Estudios Marxistas, Bruselas)

30-05-2011

http://www.marx.be

inem@marx.be

Contribución a la Sexta Conferencia de la Asociación Mundial de Economía

Política (Wape): “Las respuestas a la crisis capitalista: el neoliberalismo y más

allá”

Amherst, mayo, 28-29 de 2011

Traducción: www.jaimelago.org

Descargue el artículo traducido

La cambiante cara de la crisis, entrevista a David Harvey

En esta entrevista, David Harvey, el geógrafo y profesor de la University of New York City analiza el devenir de la crisis económica internacional. Harvey centra sus observaciones en el carácter cambiante de la crisis y da cuenta de los diversos modos en que esta crisis ha sido afrontada en Estados Unidos, Europa y China.

Entrevista a David Harvey, por Atilio Boron from Ion Audiovisual on Vimeo.

Cuestiones acerca de «movimiento de mujeres indígenas y populares en méxico»

Entrevista a Gisela Espinosa Damián

(Revista Laberinto número 32, 2011)

La entrevista a Gisela Epinosa Damián que les presentamos a continuación es consecuencia de las dudas e inquietudes planteadas por lectores a su artículo «Movimiento de mujeres indígenas y populares en México» publicado en el número 29 de nuestra revista, correspondiente al año 2009.

Consejo de Redacción

LABERINTO: ¿Qué causas piensa que fueron las que dificultaron articular las reivin­dicaciones de las mujeres dentro del movimiento mixto de la izquierda?

G. ESPINOSA: La perspectiva de la mayoría de la izquierda mexicana era derrocar al sistema capitalista y al sistema político mexicano, los problemas de género no eran reconocidos. A excepción de las agrupaciones de tendencia troskista, en el resto, sería la lucha de las mujeres lo que iría abriendo un espacio a sus problemas y reivindicaciones.

LABERINTO: ¿Cómo veían las organiza­ciones y partidos vinculados a la izquierda a los movimientos de las mujeres y a las organi­zaciones feministas?

G. ESPINOSA: En su mayoría, tenían la idea de que dividían al movimiento, de que eran «pequeño burguesas» y de que su lucha no era prioritaria.

LABERINTO: ¿Las diferencias de las rei­vindicaciones y de la lucha social entre el movi­miento feminista y las organizaciones de mujeres populares podrían explicarse a través de la lucha de clases?

G. ESPINOSA: No exactamente, pues la plataforma de lucha del frente que a finales de los setenta aglutina prácticamente a todos los grupos feministas, incluía reivindicacio­nes pensadas para mujeres de clases traba­jadoras y explotadas, además, las feministas también eran de izquierda. Creo que la clave radica en el alejamiento de las feministas con respecto a los movimientos de clase, lo cual, impidió que las mujeres organizadas en mo­vimientos sociales se sintieran identificadas con las feministas.

LABERINTO: ¿Cómo se abordó dentro del movimiento, las situaciones que se generaron a partir de la aceptación y absorción de ciertas reivindicaciones e incluso de parte del movi­miento de mujeres, por parte de las estructu­ras del Estado?, ¿cómo afectó a las organiza­ciones populares?, ¿qué debate se dio dentro del propio movimiento?

G. ESPINOSA: El debate sigue: por un lado se considera un logro que el Estado asuma rei­vindicaciones y conceptos surgidos en los movi­mientos; por otro, hay inconformidad y crítica, porque el Estado, al apropiarse de conceptos y reivindicaciones, los despoja del carácter sub­versivo que les dan los movimientos feministas y de mujeres.

LABERINTO: ¿Cómo se entendía dentro del movimiento la dialéctica entre participación y democracia representativa por un lado y la in­dependencia y capacidad de auto-organización del movimiento por otro lado?

Publicado en Laberinto,  número 32, 2011, lea la entrevista completa

La teoría clásica del imperialismo(1).

Claudio Katz(2)

La concepción marxista del imperialismo está emparentada con el folleto escrito por Lenin, en el marco de la Primera Guerra mundial y la revolución bolchevique. Ese trabajo alcanzó gran difusión, fue citado y objetado con pasión e influyó sobre varias generaciones de militantes e investigadores. Este perdurable impacto del texto indujo a olvidar el contexto que rodeó a su elaboración(3).

PREPARACIÓN DE LA GUERRA

El siglo XX comenzó con un gran impulso económico. En las economías metropolitanas predominaba la prosperidad, la innovación tecnológica y la transformación administrativa de las grandes empresas. Como ese crecimiento capitalista incentivó las conquistas de ultramar, el imperialismo se transformó en un concepto dominante. Perdió peso la vieja asociación del término con el despotismo bonapartista francés y ganó terreno su identificación con la supremacía británica de la era victoriana.
Luego de ocupar Egipto (1882) e imponerse en Sudáfrica (1899-1902), Inglaterra forjó una Unión Imperial, que precipitó las confrontaciones territoriales entre las potencias. El retroceso de Francia contrastó con el avance de Alemania, que subió la apuesta y quebrantó los equilibrios europeos. En el continente americano la victoria estadounidense sobre España (1898) ilustró la irrupción de otro competidor y en el Extremo Oriente, Japón desplegó un protagonismo análogo.
El ocaso marítimo de Gran Bretaña sepultaba varias décadas de estabilidad geopolítica y los litigios se acentuaron, cuando los desafiantes del viejo colonialismo comenzaron a extender su empuje productivo al plano territorial. Las disputas por el reparto de las antiguas posesiones otomanas, austro-húngaras y rusas acrecentaron las tensiones entre los codiciosos contendientes.
El aplastamiento de China por Japón, la expansión norteamericana hacia el Pacífico y la conversión de Alemania en la segunda potencia naval del planeta prepararon el estallido general, en un marco de cambiantes alianzas y vertiginosos realineamientos. Gran Bretaña intentó sostener su imperio reforzando el control de las minas sudafricanas y las exacciones impositivas de la India. Trató de tender un cerco al ingreso de mercancías y capitales foráneos, pero no logró contener el avance de sus rivales.
El imperialismo que estudio Lenin corresponde a esa etapa de gestación de los dramáticos enfrentamientos inter-imperiales. El adjetivo “clásico” es muy útil para precisar la especificidad del período comprendido entre 1880 y 1914. Esa fase anticipó las sangrientas matanzas de entre-guerra y preparó el ambiente de una era de catástrofes.

1. Este artículo es un capítulo de un libro sobre el imperialismo contemporáneo de próxima aparición. Descargue el artículo completo
2. Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su página web es  www.lahaine.org/katz
3. Lenin, Vladimir, El imperialismo, fase superior del capitalismo, Buenos Aires, Quadrata, 2006.

El ocaso interminable: Política y sociedad en el México de los cambios rotos

Vías políticas diferentes
Jorge Munguía Espitia

En los años sesenta del siglo pasado se inició la crisis del sistema político mexicano con el descontento, manifestado a través de huelgas y movimientos, de los ferrocarrileros, médicos, campesinos y estudiantes. La reacción fue el resultado de un modelo de desarrollo que beneficiaba fundamentalmente a los hombres del dinero y el poder, así como sometía a las mayorías. Frente a las amenazas populares el Estado abrió espacios políticos, con la intención de mantener el orden y realizó alteraciones en la economía para integrarse al proceso de globalización.

Las enmiendas económicas, modificaciones políticas e insumisiones de las clases populares que se han dado, desde ese momento hasta el sexenio de Vicente Fox, son analizadas por Arturo Anguiano en El ocaso interminable. Política y sociedad en el México de los cambios rotos (Era; México, 2010, 401 p.). El texto inicia con la decadencia del presidencialismo, luego examina el viraje neoliberal, así como la nueva alianza entre el Estado y el capital, para posteriormente examinar la descomposición política, tanto del poder como de los partidos políticos, y reconocer algunas de las resistencias populares.

De la amplia interpretación que realiza Anguiano cabe destacar el cuestionamiento hacia los llamados partidos de izquierda. Ante el creciente descontento popular el Estado realizó varias reformas políticas para incorporar a diferentes organizaciones al Legislativo, con la intención de que en ese lugar manifestaran sus demandas. El cambio implicó el acceso a altas subvenciones y la obtención de un estatus privilegiado. Las prebendas condicionaron la lucha al ingreso a las cámaras y limitaron la acción de los partidos a la búsqueda del voto. Para lograrlo recurrieron a propuestas insustanciales y olvidaron la relación con la gente. Con la misma intención establecieron alianzas con fuerzas y partidos de diferente signo, a veces contrarios a sus principios.

Las incoherencias han provocado la confusión y el desencanto de las mayorías, ante lo cual algunos grupos y clases se organizan en movimientos que recogen sus exigencias y manifiestan por otras vías políticas como marchas, bloqueos, autogobiernos, guerrillas… a la manera de las realizadas en Chiapas, Atenco y Oaxaca. Acciones que forman parte de “… procesos que reorganizan (a) la sociedad desde abajo, que resisten las ondas de choque de la mundialización capitalista construyendo alternativas a la devastación del dominio del capital… la desigualdad desmedida, la exclusión y el abandono de los oprimidos”.

El ocaso interminable es un libro imprescindible para entender críticamente lo sucedido en el país durante los últimos 40 años, y considerar alternativas diferentes que privilegien la justicia, la democracia, el respeto y la libertad.

http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleLibro/218

¿Realmente ya finalizó la crisis de 2007?

Sam Williams

Según los medios informativos, la economía capitalista mundial ha estado recuperándose por casi dos años. Con todo sigue siendo una impresión extendida que la crisis económica que comenzó en 2007 está lejos de haber concluido. Ciertamente la tasa de ganancia se ha elevado agudamente desde 2009, y la masa de beneficios está en niveles récord. A pesar de ello,  la crisis del empleo persiste. Con los índices actuales de creación de empleo en los E.E.U.U. y otros países imperialistas, tomará años antes de que el número de trabajadores vuelva a los niveles que prevalecieron en 2007 en la víspera de la crisis. Incluso los niveles previos a la crisis 2007 estaban lejos del pleno empleo. ¿Por lo tanto, la crisis económica que comenzó en 2007 realmente se terminó?
Descripción de una crisis cíclica
Rosa Luxemburgo en “¿Qué es economía? ” – que fue escrita poco después de la crisis económica de 1907-08- daba esta descripción vívida de cómo una crisis cíclica de sobreproducción se refleja en los medios capitalistas: “… una vez que la crisis está en pleno auge, empiezan las discusiones acerca de quién tiene la culpa. Los comerciantes echan la culpa a la negativa de los bancos a conceder crédito y a la manía especulativa de los corredores de bolsa; los corredores se la echan a los industriales; los industriales se la achacan a la escasez de dinero líquido, etcétera.” Aunque estas palabras fueron escritas hace un siglo, poco después de la crisis 1907-08, habrían podido del mismo modo ser escritas para describir la crisis que comenzó exactamente un siglo más adelante, en 2007.
La recuperación
““Y cuando por fin los negocios empiezan a mejorar,” Luxemburgo continuó, “entonces la Bolsa y los diarios ven los primeros síntomas con alivio, hasta que vuelven por un tiempo la esperanza, la paz y la seguridad.  “La sociedad moderna contempla con horror cómo se cierne -la crisis cíclica (nota de Williams)-; agacha la cabeza temblorosa bajo los golpes que caen como una granizada; aguarda el fin de la prueba y vuelve a levantar cabeza, tímida y escépticamente; mucho después la sociedad comienza a sentirse segura una vez más.”

Traducción parcial de “Is the Economic Crisis Over?” por Sam Williams en

http://critiqueofcrisistheory.wordpress.com/2011/05/01/is-the-economic-crisis-over/

Las citas de Rosa de Luxemburgo de Williams fueron reemplazadas por los mismo párrafos pero tomados de “¿Que es economía” por Rosa Luxemburgo en http://www.marxists.org/espanol/luxem/07Queeslaeconomia_0.pdf

El resto de la entrada es:

Crisis of 1907-08 in historical perspective

As it turned out, after the crisis of 1907-08 capitalist society had little time to get “reassured again.” If the industrial cycle that began with the crisis of 1907 had followed the typical 10-year course, the next crisis of overproduction would have been due around 1917.

Instead, a new worldwide recession began in 1913, about four years early. In Europe, this new recession did not end with a new upswing that left society “almost reassured again.” Instead, it ended with the “Guns of August”—the outbreak of World War I.

Capitalism ‘celebrates’ the anniversary of 1907 crisis

The capitalist economy “celebrated” the 100-year anniversary of the crisis of 1907 in the most “appropriate” way possible—with yet another crisis. And like its predecessor a century earlier, the crisis that began in 2007 proved to be unusually severe. There is a feeling now that the crisis of 2007-09 is perhaps, like the crisis of 1907-08, no ordinary crisis. Could this crisis, too, be the herald of a far more fundamental crisis of capitalist society?

Página personal