Julian Assange en un debate con el filósofo esloveno Slavoj Žižek moderado por la presentadora de Democracy Now!, Amy Goodman, en Londres

AMY GOODMAN: No quiero parecer distraída mirando hacia abajo, sino que quiero que las citas sean exactas, así que las tengo en mi teléfono. Newt Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, dijo: “Julian Assange está involucrado en una guerra. El terrorismo informático que hace que muera gente, es terrorismo. Y Julian Assange está involucrado en terrorismo. Debería ser tratado como un combatiente enemigo y WikiLeaks debería ser clausurado en forma definitiva”.

Bill Keller, del periódico The New York Times, lo llamó “arrogante, susceptible, conspirativo”. Judith Miller —que a menudo escribía o era coautora de artículos que salían en la portada del periódico The New York Times donde se afirmaba la existencia de armas de destrucción masiva sin precisar fuentes—, dijo: “Julian Assange no es un buen periodista; no le importó en absoluto verificar la información que estaba publicando ni determinar si podía perjudicar a alguien o no”.

Joe Biden, vicepresidente de Estados Unidos, dijo: “Julian Assange es un terrorista tecnológico”. Peter King, congresista por Nueva York, pidió que se acuse a Assange según la Ley de Espionaje y pidió que se considere a WikiLeaks como una organización terrorista. Para no quedarnos solo en EE.UU.: Tom Flanagan, ex asesor del primer ministro canadiense, pidió el asesinato de Assange. Y la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, lo llamó a usted, Julian, “agente anti estadounidense con sangre en sus manos”. ¿Puede responder a estas acusaciones?

JULIAN ASSANGE: Bueno, después de que Bill Keller dijo que yo era susceptible no queda mucho espacio para responder, ¿no? Sarah Palin también una vez en Twitter se quejó de mi gramática, pero pedir un ataque de aviones no tripulados parece ser perfectamente comprensible; entonces que Sarah Palin corrija mi gramática es realmente un insulto.

Esa situación en Estados Unidos fue muy interesante. Obviamente, estos reclamos son equivocados y vergonzosos, pero la situación económica y política en que se produjeron fue fascinante. En pocos meses —desde diciembre del año pasado o enero de este año— vimos surgir una nueva histeria macartista. Es muy preocupante que pueda surgir un nuevo macartismo tan rápidamente.

Por otro lado, hay muchos políticos oportunistas que juegan para sus bases, sus amigos del complejo militar-industrial. Pero por otro lado, el poder es silencioso cuando no tiene que dar ninguna explicación. O sea, cuando pasas caminando al lado de un grupo de hormigas en la calle y accidentalmente aplastas a una cuantas, no te das vuelta y les dices a las otras : “dejen de quejarse o las ataco con un avión no tripulado”. Simplemente las ignoras. Y esto es lo que pasa con el poder que está en una posición dominante. Ni siquiera se molesta en responder, no se inmuta ni por un instante.

Sin embargo vemos a todos estos personajes que salen a hablar con agresividad. Bill Keller, en una charla reciente, quizás para explicar por qué estaba hablando conmigo, dijo: “si tienes trato con Julian Assange, estás condenado a tener que sentarte en todos los debates y explicar lo que hiciste por el resto de tu vida”. Pero en realidad Bill Keller tomó esa decisión, la de torcer la historia, blanquear la historia y adaptar la historia continuamente. ¿Por qué? ¿Por qué gastar energía haciéndolo? ¿Por qué no simplemente desconectar otro pager del periódico The New York Times? Porque esta gente está realmente asustada de lo que hay de verdadero en esta historia que sale y se desarrolla. Así es que veo esto como un signo muy positivo.

Y, como he dicho antes, en realidad siempre hay que ver la censura como una señal muy positiva y los intentos de censura como una señal de que la sociedad aún no está completamente controlada, ni totalmente fiscalizada, sino que todavía conserva una dimensión política. Es decir, lo que la gente piensa, cree y siente y las palabras que escucha importan de verdad. Porque en algunas áreas no importan. Y en realidad, en Estados Unidos casi nunca importa lo que dices. Nosotros nos las arreglamos para hablar y dar información con tal volumen e intensidad que la gente se vio obligada a responder. Es poco común que la gente se vea forzada a responder.

Creo que este es uno de los primeros síntomas positivos que he visto de Estados Unidos en mucho tiempo. Hablar a este nivel puede incitar al debate y forzar a la gente a responder. En China, la censura es mucho más agresiva, cosa que para mí es un signo de esperanza de que la sociedad china aún es una sociedad política, aunque se la esté fiscalizando y aunque con el tiempo se la esté controlando con relaciones contractuales y bancarias. En este momento el gobierno chino y la oficina de seguridad pública están realmente asustados de lo que la gente piensa.

SLAVOJ ŽIŽEK: Me odio por querer esto… ¿cómo se llama la película? “Petróleo sangriento”. Pero desafortunadamente no correrá mucha sangre entre nosotros porque, otra vez, estoy de acuerdo. Hablando de China, déjeme decirle, quizás usted lo sepa —no es una anécdota— algo que confirma perfectamente lo que dice. ¿Sabía que hace dos o tres meses una oficina del gobierno chino aprobó una ley que prohíbe formalmente que aparezcan en los medios públicos —prensa, libros, historietas, TV, películas— las historias en las que haya un viaje en el tiempo o realidades alternativas? Es literalmente así. Lo confirmé con mis amigos en China. La justificación oficial fue que la historia es un asunto serio y no debe quedar en manos de este tipo de juegos triviales.

Pero está claro que lo que realmente les preocupa es que la gente tan siquiera imagine realidades alternativas y cosas así. Como usted decía, creo que es un buen signo. Ellos, al menos, necesitan la prohibición. Nosotros ni siquiera necesitamos la prohibición, casi nunca. Si alguien propone un cambio radical, simplemente aceptamos esta espontánea ideología cotidiana, pero todos sabemos cómo son nuestras realidades económicas. Usted propone elevar en un 1% el gasto en salud. No, eso significaría la pérdida de la competitividad, etc. Estoy completamente de acuerdo con usted en esto.

Un comentario final acerca de la gente que usted, Amy, menciona. Newt Gingrich es para mí —perdón por usar esta palabra fuerte— la escoria del planeta. No. Voy a ser más preciso. No tengo gran simpatía por Bill Clinton, pero recuerdo que cuando hicieron esa campaña sobre Mónica Lewinsky, Newt Gingrich hacía ataques moralistas. Y después se confirmó en los medios que —escuché una entrevista que le hicieron a Newt Gingrich–cuando su esposa estaba muriendo de cáncer, la fue a visitar al hospital para forzarla a firmar -sin tener la decencia de dejarla morir— un acuerdo de divorcio para poder casarse con otra mujer. Exactamente en la misma época del caso Lewinsky, él estaba engañando a su esposa con su secretaria.

Esta es gente que…, mi Dios, me convierto aquí en una especie de conservador moral. Debe haber algún tipo de comité ético que establezca que las personas como estas sean consideradas un peligro para nuestros jóvenes y tengan prohibido aparecer en público. Ahora señalaré un punto más importante, sobre el tema del terrorismo. Déjenme aclarar —y no estoy loco, lo digo en un sentido positivo— que sí, que en cierto sentido usted es un terrorista. ¿En qué sentido? En el sentido que Gandhi fue un terrorista. Lo qué usted está haciendo, no es algo que se puede tragar fácilmente: “Oh, mira todas estas noticias interesantes en los periódicos. Aquí está pasando esto, allá Slavoj Žižek está saliendo con Lady Gaga —totalmente falso— y mira lo de WikiLeaks”

AMY GOODMAN: ¿Es esta una desmentida oficial respecto a que no sale con Lady Gaga?

SLAVOJ ŽIŽEK: Desmiento absolutamente todo. No escuché ni una de sus canciones. Dios mío, yo escucho canciones de Schubert y Schumann. Perdón, pero soy un conservador.

AMY GOODMAN: No sé. Los representantes [de Lady Gaga] no fueron tan desafiantes. Sólo dijeron: “sin comentarios”.

SLAVOJ ŽIŽEK: Mis amigos me dijeron lo mismo: “¡estúpido!, hubieras dicho ‘sin comentarios’ y ahora disfrutarías de mayor gloria y esas cosas”. OK, sigamos. Tengo algo más serio que señalar. ¿Qué significa esto? ¿En qué sentido fue Gandhi un terrorista? Él trató con eficacia de parar, de interrumpir el normal funcionamiento del estado británico en la India. Y por supuesto usted está tratando de trastocar la circulación normal —y muy opresiva— de la información.

Pero la forma en la que debemos responder a esto es con una paráfrasis inagotable tomada de una parte maravillosa de la “La ópera de tres centavos” de Brecht: “¿Qué es el robo de un banco comparado con fundar uno nuevo?”. ¿Qué es su “terrorismo” comparado con el terrorismo cotidiano que simplemente aceptamos para que las cosas sigan como están? Aquí es donde la ideología nos ayuda. Cuando pensamos en la violencia y el terrorismo, siempre pensamos en actos que interrumpen el flujo normal de las cosas, pero ¿qué hay de la violencia que tiene que existir aquí para que las cosas funcionen en la forma en que lo hacen?

Creo que —soy muy escéptico al respecto— si mi espíritu provocador me lleva a usar el término “terrorismo”, es estrictamente como reacción a un terrorismo mucho más fuerte que ya está aquí. En vez de entrar en el juego moralista de “Oh no, él es bueno”. Como los estalinistas decían de Lenin: “Te gustan los niños, juegas con gatos, no deberías…”, como Norman Bates dice en Psicosis: “No podrías matar ni una mosca”, usted es, en este sentido formal, un terrorista. Pero si usted es un terrorista, entonces, por Dios, ¿qué son los que lo acusan de terrorismo?
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Adolfo Sánchez Vázquez* y el marxismo crítico

Luis Hernández Navarro
La travesía intelectual de Adolfo Sánchez Vázquez fue un largo viaje a través de la honestidad y la congruencia. Fue un marxista que no tuvo profesores marxistas. Un comunista ortodoxo que chocó con las estructuras del partido político al que se unió desde muy joven. Un militante formado en el marxismo sectario soviético que se convirtió en uno de los más originales pensadores críticos de la izquierda hispanoamericana.
Vivió en la ciudad de Morelia y el Distrito Federal. Aunque lo odiaba, se ganó la vida haciendo traducciones a destajo del francés, del inglés y del ruso, idioma que aprendió solo. Noveló guiones cinematógraficos de películas como Gilda. En 1959 se convirtió en catedrático de tiempo completo de la UNAM. En 1965 apareció su primer libro teórico: Las ideas estéticas de Marx. En 1966 presentó su tesis de doctorado en filosofía, de la que nació su libro La filosofía de la praxis.

Su formación marxista se efectuó completamente al margen de la vida académica y universitaria, leyendo lo que se publicaba y en la práctica. Originalmente sus intereses fueron más literarios que políticos. Durante años, la actividad central para él fue la práctica política. Estudió filosofía en México, aunque realizó su labor filosófica en estrecha vinculación con las fuerzas políticas españolas que se movían en el campo del marxismo. Participó en el movimiento estudiantil de 1968 y en la formación del sindicalismo universitario, pero, dada su condición de exiliado, su intervención en la política mexicana fue muy reducida.

Su vida docente tuvo gran influencia en su obra. “Mis cursos –explicó– son una especie de laboratorio.” Su producción teórica respondió, en parte, al estímulo de sus estudiantes. Su Ética –por ejemplo–, publicada en 1969, fue escrita durante la segunda mitad de 1968, buscando esclarecer las nuevas exigencias de una juventud que, desde el movimiento, dio importantes lecciones tanto en la política como en el terreno moral.

*Muere el 8 de julio de 2011 en México a los 95 años

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Fernández y Alegre: “O acabamos con el capitalismo o el capitalismo acaba con nosotros”

Carlos Fernández Liria ganador junto con Luis Alegre Zahonero de el Premio Libertador al pensamiento crítico
“O acabamos con el capitalismo o el capitalismo acaba con nosotros”, asegura el catedrático de Filosofía.Por su libro El orden de El capital, el filósofo español Carlos Fernández Liria ha obtenido –junto a su colega Luis Alegre Zahonero- el Premio Libertador al pensamiento crítico.Se trata de uno de los más importantes galardones que a nivel internacional se otorgan por obra publicada, pero como dice el entrevistado “la noticia del Premio no ha salido en ningún medio de comunicación español, pese a que es un premio internacional de ensayo (con una dotación que es el doble de la que entrega nuestro innombrable príncipe de Asturias con sus afamados galardones) que, después de todo, ha sido otorgado a dos profesores universitarios españoles.” En esta entrevista, Carlos aborda el por qué de ese silencio, los contenidos y propósitos de su trabajo intelectual, así como su relación con la más candente actualidad.

Acabas de ganar en Venezuela -junto a Luis Alegre, por el libro El orden de El Capital- el Premio Libertador al pensamiento crítico que quizá sea el más importante galardón que se otorga a la producción intelectual de izquierda en habla española y que han obtenido pensadores tan prestigiosos como István Mészároz ¿Qué lectura haces de este hecho y cómo piensas que contribuya a la divulgación de las tesis que has venido defendiendo a lo largo de toda tu obra?

Luis y yo estamos muy agradecidos. Por supuesto al gobierno venezolano, al ministro de cultura y al presidente Chávez, quien creó este premio que permite al pensamiento crítico y de izquierdas ser reconocido rompiendo con la hegemonía cultural del neoliberalismo. También estamos muy reconocidos a Atilio Borón, al que no conocemos, pero al que admiramos muchísimo, y a todos los otros miembros del jurado. Queremos dar las gracias especialmente a Farruco Sesto y a Carmen Bohorquez, porque desde hace años nos han honrado con su confianza. Como tú dices, lo mejor del premio es que así el libro tendrá una mayor difusión. Nuestra esperanza es que eso sirva para aportar un grano de arena en las luchas que vamos a tener que afrontar en los próximos tiempos, que yo creo que van a ser muy duras. Lo que tenemos por delante, a nivel mundial, es una batalla frontal con el capitalismo. En los próximos veinte años no vamos a tener opción. Eso de “socialismo o muerte” va a cobrar un nuevo sentido, porque o acabamos con el capitalismo o el capitalismo acaba con nosotros. Mira lo de Japón, por ejemplo. Si la ola del tsunami hubiera sido diez metros más alta o el terremoto un punto más fuerte (¿y por qué no habría de haber sido asÍ?), una docena de reactores nucleares se habrían fundido y habría sido el fin para decenas de millones de personas. Habría sido necesario desalojar Japón. Estamos sentados sobre un polvorín controlado por dementes y criminales. ¿Quiénes son esos a los que llaman “mercados”? En cualquier caso, están locos, juegan a la ruleta rusa con el planeta, sacrifican poblaciones enteras, cambian de opinión a cada minuto, hundiendo y salvando países como quien juega a los barcos. Nunca hubo dictadores más sordos y más dementes. Ni Calígula, ni Nerón estaban tan chiflados. Y ni mucho menos tenían tanto poder.

En una reciente colaboración con La pupila insomne decías que “el capitalismo ya no se puede permitir, ni siquiera, una sociedad que se pueda llamar tal” y concluías que “después del verano, se comprobará que la llamada ¨spanish revolution¨ no ha hecho más que comenzar”, Algunas semanas después de esa afirmación ratificas ese análisis, ¿por qué?

Estamos en un callejón sin salida, así es que no puede ser de otro modo. Eso no quiere decir que vayamos a ganar las batallas que se avecinan, pero no me cabe duda de que los pueblos van a plantar cara. Ya todo el mundo reconoce que lo que está ocurriendo económicamente en el planeta es pura y simple lucha de clases. Los primeros en reconocerlo han sido, como dijo el magnate Warren Buffet, “los que van ganando”, los ricos, los poderosos, los propios especuladores que están llevando el mundo al desastre al mismo tiempo que ganan más y más dinero. El gran economista de Wall Street, Michael Hudson, lo lleva también repitiendo sin cesar: lo que está ocuriendo se llama lucha de clases, nada más que lucha de clases. Y las clases bajas y medias están recibiendo una soberana paliza. Pero va a haber reacción. En Grecia están plantando cara. En los países árabes, en Latinoamérica, en Islandia, en Portugal… En España, el movimiento 15-M es imprevisible y, por ahora, no ha cesado de crecer. Me reafirmo en que el próximo otoño nos va a traer muchas sorpresas.

Nueva asociación plural de economistas

Introduction
The World Economics Association (WEA) was launched on May 16, 2011. It fills a gap in the international community of economists — the absence of a truly international, inclusive, pluralist, professional association. The American Economic Association and UK’s Royal Economic Society provide broad associations mainly for their country’s economists. The WEA will do the same for the world’s community of economists, while promoting a pluralism of approaches to economic analysis.

The WEA welcomes, as members, non-economists interested in economics and its relationship with their own field of interest.

To this end, the WEA will initially publish online three quarterly journals and host online conferences. Online subscriptions are free to members (a fee will be charged for print copies). The anticipated size of the WEA’s membership means that its journals will have one of the largest readerships of any in the world

Nueva edición de La cosecha del imperio: una historia de los latinos en Estados Unidos

 

Amy Goodman

AMY GOODMAN: Juan, tu libro, Harvest of the Empire: A History of Latinos in America (La cosecha del imperio: una historia de los latinos en Estados Unidos), se publicó en el año 2000 y ahora estamos en 2011. Lo has revisado completamente. ¿Por qué lo vuelves a publicar?

JUAN GONZÁLEZ: Primero de todo, porque muchas universidades de todo el país lo siguen usando en cursos de nivel terciario, entonces a mi editor le pareció que muchos de los datos que cito en el libro estaban desactualizados. Pero la principal razón es que la presencia latina en Estados Unidos continúa creciendo a un nivel asombroso. Sin embargo, la mayoría de los estadounidenses aún no está muy segura de por qué está pasando esto o hay falta información sobre este tema. Puedes verlo en todos los programa de la derecha que constantemente alimentan el sentimiento antimigratorio contra los inmigrantes indocumentados en el país.

Pienso que no sólo era necesario actualizar los datos sino volver a enfatizar la enorme transformación que se está produciendo en Estados Unidos. Por ejemplo, la Oficina de Censos calcula que para el año 2050 una de cada tres personas en Estados Unidos será de origen latino. Y si las tendencias actuales continúan, es completamente posible que para finales de este siglo, para 2100, la mitad de la población de Estados Unidos tenga antepasados no en Europa, sino en Latinoamérica. Es una transformación enorme si tenemos en cuenta que sólo había unos pocos millones de latinos en la década de 1970 que representaban alrededor del 4 por ciento de la población y ahora estamos hablando para 2100 de más del 50 por ciento del total de la población.

Por supuesto, esto no está pasando sólo en Estados Unidos. La realidad es que hubo una enorme transformación en los países avanzados del mundo a partir de la Segunda Guerra Mundial con la llegada de los habitantes del tercer mundo a occidente. Inglaterra no sabe qué hacer con todos los hindúes, pakistaníes y jamaiquinos. Francia no sabe qué hacer con todos los argelinos, tunecinos y marroquíes. Alemania no sabe qué hacer con todos los turcos. La gente de las ex colonias se trasladó a occidente a partir de la Segunda Guerra Mundial y está transformando la composición misma de estas naciones y planteando todo tipo de cuestiones acerca del lenguaje, la religión y la cultura. Y en Estados Unidos hace mucho que están los latinoamericanos. Como digo en el libro, entre 1960 y 2008, más de 44 millones de personas emigraron a Estados Unidos, legal o ilegalmente, la mitad de las cuales venía de Latinoamérica, por lo que en realidad el principal impulso y crecimiento de la situación inmigratoria en Estados Unidos está dado por los latinos que vienen del sur del hemisferio.

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El momento político actual, las elecciones nacionales y la izquierda en Argentina

Colectivo Contribución a la Crítica

El escenario político nacional en los últimos años viene cambiando continuamente bajo el signo de las numerosas mutaciones con las que el gobierno kirchnerista buscó responder a los vaivenes de la lucha de clases

A los pronósticos sobre la casi segura desaparición del kirchnerismo después de las elecciones de 2009, se sucedieron los pronósticos sobre su imbatibilidad, provocado por lo que a estas alturas, aparece como un casi seguro triunfo oficialista. Esta experiencia política, que vino a superar la crisis de representación política condensada en la crisis del “ 2001” con todas sus implicancias, parece haber cumplido su tarea en ese campo, solamente a medias.

En efecto, el kirchnerismo en el gobierno implicó la reconciliación de importantes sectores de la población con las instituciones y el régimen de dominación en general. Al mismo tiempo, marca que, al menos la reconstitución de un sistema de partidos depurado que garantice la alternancia y el recambio estable sigue sin estar resuelto.

La oposición burguesa está dispersa, débil, tanto es así, que varios de sus referentes se bajaron de la carrera presidencial antes de comenzarla. El peronismo “satánico” esa variopinta coalición que abarca desde Duhalde y Solá a Rodríguez Saa, De la Sota , Reutemann,  Das Neves (el que según los pintorescos afiches “come perros”) y Menem pasando por Barrionuevo, el Momo Vanegas y alguno más, demostró no sólo no existir en la realidad como un único bloque sino que actúa en dos sentidos. Una parte apoya al gobierno (Desde los delasotistas reconvertidos en Chubut a Gildo Insfrán en Formosa pasando por los Saadi en Catamarca  el MPN en Neuquén devenido aliado oficialista al igual que el mismísimo “innombrable” en La Rioja ).

Los principales referentes de la otra parte optaron por bajarse (como el caso de Solá) o presentar candidaturas testimoniales (como Duhalde) más destinadas a robarle algunos votos peronistas al gobierno y a aclarar que el radicalismo va solo, que a disputar seriamente la presidencia.

El radicalismo, tradicionalmente un partido con dirección en la burguesía agraria y base en la pequeña burguesía urbana (que dio base material a su característica de partido de derecha con elementos progres en su interior) se encuentra en una crisis de la que no sabemos si esta vez la burguesía y la centroizquierda lograrán sacarlos (como lo hicieron en la segunda mitad de los noventa con la Alianza ) El esfuerzo tanto de los medios de comunicación opositores como los oficialistas por presentar la candidatura de Alfonsín con el agregado de De Narváez como una poderosa coalición entre le Radicalismo y el Peronismo no logra ocultar la casi inexistencia, escaso peso y  nulo entusiasmo que contagia “Ricardito”, el supuestamente principal candidato opositor.

Tanto es así que sus históricos aliados (Los Socialistas) optaron por abandonar el barco y emprender la construcción de un nuevo “espacio” de centro izquierda (aún más de centro que de Izquierda que los anteriores) En este frente el PS  busca ubicar tras de sí esquirlas de los partidos tradicionales (como el GEN y el peronista Juez) y por otro –aunque con mas cortocircuitos- a la centroizquierda y el progresismo de viejo cuño como Proyecto Sur e incluso partidos provenientes de la izquierda que como el MST, renunciaron a su independencia para sumarse  a esta fuerza de notorio corte centroizquierdista.

En este escenario es que comienza a intervenir el Frente de la Izquierda y los Trabajadores (en adelante FIT) como el único espacio electoral que representa a los trabajadores, a los sectores que están en lucha. Asimismo el único espacio que representa a estos sectores tiene algunas debilidades. La primera es que no incluye a todos los sectores en lucha y en segunda instancia porque la ley electoral puede excluir de la elección a una orientación política de estas características, no excluyendo un partido en particular sino todo el espectro en general.

 La “Reforma Política”, las elecciones y el frente de izquierda: ¿Es el FIT una alternativa de clase?

Una de las banderas que el kirchnerismo enarboló en sus inicios fue la de “la reforma de la política”. Esta se entendía generalmente como una superación de los partidos tradicionales despejando su “lado malo” (punteros, funcionarios excesivamente corruptos, etc) y lo que se dio en llamar “mejora de la calidad institucional”. Después de ocho años, y un sinfín de zigzagueos políticos entre la “transversalidad”, la “concertación plural” con los radicales y socialistas K y la pejotización, la “Reforma de la Política ” se transformó en la “Ley de Reforma Política”.

No hubo amputación del “lado malo” no hubo transformación o superación del PJ, no hubo recambio de la burocracia sindical. Sólo una ley de internas abiertas que buscaba por un lado regular la competencia al interior del partido gobernante, conjurar las amenazas de ruptura y desalentar la diáspora después de la derrota en las legislativas de 2009 y por otro limitar el acceso a la competencia electoral de los potenciales rivales por izquierda

Este no es un tema menor para un gobierno que se siente mucho más cómodo enfrentando discursivamente a la derecha que cuando es cuestionado por izquierda. La incomodidad que trasluce cuando tiene que discutir con inveterados nacional populistas que le cuestionan el dudoso contenido del mentado “proyecto nacional”, se trasforma en intolerancia, desdén y “algo más” a la hora de tratar con la izquierda.

Así la ley parecía una lápida para la izquierda clasista Pero esa expectativa, demostró ser, al menos por ahora, demasiado prematura.

Comprobando una vez más que la política no es un tablero donde todo está digitado y que las ironías de la historia siguen jugando su papel, la ley destinada a reforzar el bipartidismo y a barrer a la izquierda del mapa es la misma que posibilita la clarificación del escenario político: la creación de un frente de tinte opositor en el centro del espectro entre las distintas fuerzas encabezadas por el PS acompañado a medias por Pino Solanas y sus aliados es otro efecto “no deseado” pero al mismo tiempo pone “blanco sobre negro”. Este variado espacio “multicolor” (están todos los colores menos el rojo) suma tras de sí partidos y grupos que, provenientes de la izquierda, abandonan cualquier planteo de independencia de clase, algunos para la ocasión, otros de forma mas permanente, o lo hicieron hace tiempo ya.

Un párrafo aparte merece la “centroizquierda” oficial encabezada por Sabatella, el Nuevo Espacio, el Partido Comunista oficial y su secretario extraoficial el banquero Heller, y el sector Yasky de CTA, quienes abandonaron hace tiempo cualquier reclamo de independencia, ya no de clase sino de cualquier especie.

Por otro lado, la misma ley facilita la creación del FIT como un frente clasista y contra la proscripción impuesta por el gobierno. En este sentido es cierto que el FIT se conforma en respuesta a esta situación, y a la amenaza de exclusión del terreno electoral. También creemos que se trata de una respuesta positiva.

Podemos discutir si la reforma electoral, supone una proscripción lisa y llana, una restricción o “simples limitaciones” pero ese tipo de disquisiciones no nos parecen relevantes en este momento. Lo que sí nos parece relevante es que se trata de una media antidemocrática que restringe los derechos políticos “ciudadanos” en general y de la Clase Trabajadora , en particular, ya que apunta directamente a sesgar sus posibilidades de expresión política por fuera de los partidos burgueses tradicionales.

En ese sentido, si bien es cierto que la restricción no es exclusivamente hacia la izquierda tiene sin embargo, un fuerte sesgo de clase, que apunta hacia la misma y supone una diferencia cualitativa respecto al resto del arco político:   Mientras la eventual exclusión de los ultraliberales como Lopez Murphy, y los ultraconservadores como el tristemente pintoresco Juez Cruciani, el Modin y otras formaciones similares no representa un problema para la burguesía que encuentra canales de expresión suficientes al amparo de los grandes partidos patronales (muestra de esto son nuevamente las recientes elecciones provinciales); la posible exclusión de la izquierda si representa un serio problema no sólo para la izquierda partidaria misma sino para el conjunto de la clase trabajadora y las fuerzas populares.

Esta afirmación requiere aclarar un punto: Históricamente la izquierda clasista en general y la izquierda partidaria en particular se destaca en la defensa de los derechos e intereses de la clase trabajadora. Los últimos años no fueron la excepción. Donde quiera que hay un conflicto encontramos un (o una) activista de la izquierda presente, y no precisamente como “deletéreos agitadores profesionales” responsables de todos los males del país (diagnostico en el que tienden a coincidir desde Julio Argentino Roca, a Hugo Biolcati y Aníbal Fernández, entre otros) sino para contribuir desinteresadamente, y aún a riesgo de su propia vida, en la lucha por un mundo mejor, con el convencimiento de que sólo será posible de forma consecuente con el triunfo del socialismo.  De esta forma, no vemos en qué punto, esto pueda ser considerado como un desmerecimiento.

No se trata tan solo de la presencia física en los conflictos, o del trabajo cotidiano de organización y lucha. No se trata solamente de que la propia izquierda no es en definitiva “un cuerpo ajeno o infiltrado” sino que es, de hecho, parte de la  misma clase trabajadora. Aún con sus limitaciones, errores y aciertos, la izquierda clasista expresa una apuesta política por la emancipación de la clase trabajadora del yugo de la explotación y la opresión, una apuesta por la efectiva realización de una sociedad sin explotadores ni explotados.

Con esto no pretendemos minimizar  los problemas que el FIT como frente electoral pueda tener y que en definitiva no pensamos que sean completamente ajenos a los que efectivamente tenemos todos los que nos consideramos parte de la izquierda. Solamente nos preguntamos si esos problemas hacen preferibles otras opciones como algún partido burgués o de centroizquierda. Si algún problema que pueda presentarse hace mejores a los candidatos que respaldan este gobierno, este estado, o esta sociedad de clases. Sinceramente nos contestamos que no.

Un paso necesario

La situación política y la coyuntura electoral presentan un desafío y una oportunidad  en un sentido mas vasto, que excede el mero recuento de votos.

Entendemos que el problema más general que ha enfrentado la izquierda en esta etapa, al menos desde el 2001 en adelante, ha sido la dificultad para proyectar en el terreno político su presencia en el activismo de base, la militancia social, en los lugares de trabajo, en las fábricas, en los barrios, en los colegios y universidades.

Este problema general, al día de hoy y en esta coyuntura particular, se expresa en la cuestión electoral, y muy especialmente en el carácter prescriptivo y antidemocrático de las primarias.

De esta manera, el FIT se constituye como una herramienta para expresar políticamente una opción de clase en el terreno electoral, frente a los partidos del régimen, asumiendo simultáneamente una lucha democrática para que esta alternativa clasista pueda expresarse en las elecciones de octubre.

De este modo, la lucha democrática contra la proscripción electoral no se separa de la lucha por una alternativa de clase sino que los dos aspectos aparecen directamente vinculados.

El resultado electoral que obtenga el FIT no puede resultar indiferente para ningún luchador. Si la izquierda no superara el límite de las primarias, no va a desaparecer ni mucho menos. Mal que le pese a las patronales y sus partidos, la izquierda política y social en sus múltiples expresiones se encuentra estructurada e inserta en una gran cantidad de espacios y ámbitos de base. Sin embargo un resultado adverso supondría un duro golpe que no carecerá de consecuencias. Las consecuencias las sentiríamos todos en la actividad de base. Las derechas de todo color y pelamen, oficialistas y opositoras sin duda se envalentonarían, redoblando su ya habitual macartismo y la actitud persecutoria amparándose en un mayor sentimiento de impunidad.

Contrariamente, la presencia de una opción de izquierda clasista en el escenario político nacional, será más que una simple sumatoria a la cuenta particular de las fuerzas integrantes del frente, expresara la reafirmación de la fuerza social construida por una generación de luchadores y activistas.

Históricamente escuchamos que la izquierda va dispersa y fragmentada a las elecciones, y somos muchos los que más de una vez, nos encontramos en una situación en la que teníamos que elegir por una u otra opción sin encontrar diferencias programáticas realmente de fondo entre algunas listas. Hoy por hoy no estamos ante este tipo de escenario. La izquierda partidaria que compite electoralmente presenta una opción clara. En este sentido, el FIT representa una respuesta a un viejo reclamo de mayor unidad y menor fragmentación.

Por lo tanto, ante esta respuesta política que dan los compañeros de los principales partidos de izquierda a la situación actual, creemos que nos corresponde acompañar activamente. Asimismo, consideramos que no es momento para priorizar pequeñas reticencias o para sacar a flote viejas rencillas o rivalidades, y si lo es para respaldar a la izquierda que compite electoralmente contra la exclusión que quiere imponerle el gobierno y como un primer paso en una forma de construcción política que priorice el interés de la clase trabajadora por sobre competencias o egos particulares. Si la izquierda logra un presencia sólida y eficaz en esta contienda electoral, es probable que esto fortalezca el animo de todos los luchadores y que impulse a la politización de mayor número de activistas pertenecientes a la clase trabajadora.

Por eso insistimos en que el resultado que obtenga el FIT en estas circunstancias no es neutral para el conjunto de la izquierda y los luchadores. Es esperable que las organizaciones que encabezan el frente tengan la oportunidad de referenciarse y de acumular en mayor medida que el resto de la izquierda, pero eso no nos molesta en absoluto, lo asumimos como un hecho circunstancial propio de la política concreta. Después la capacidad para proyectar y consolidar esta referencia a mediano plazo dependerá no solo de los resultados que obtenga el frente sino (más aun) de la política que cada una de las organizaciones lleve adelante.

En estas condiciones hay quienes pueden suponer que impugnar el voto al frente por una figura en particular puede ser algo correcto, pero aquí no se trata de individualidades o de un partido u  otro, se trata de poder potenciar las luchas, de respaldar a las organizaciones de base que luchan contra este sistema de explotación, de poder fortalecer el único espacio existente en esta contienda política de las que ninguna otra fuerza de este campo esta participando. Otros compañeros pueden suponer que seria conveniente instrumentar hábiles tácticas para votar individualmente a tal o cual candidato burgués, pero lo cierto es que esto fortalece el campo del estado y achica el poder de los trabajadores y las organizaciones en lucha.

El FIT no es una panacea, ni representa la resolución inmediata de todos nuestros problemas, pero es un primer paso. Un paso al que esperemos sigan otros, sabiendo que no serán automáticos ni sencillos, sino con avances y retrocesos, porque la dialéctica de la lucha de clases supone avances y retrocesos, y no suele desarrollarse linealmente.

Impugnar el frente en función de lo que debería ser, se asemeja a serruchar la rama del árbol en la que estamos sentados. Apostar a su extensión y  buen desempeño, aunque no seamos parte de alguno de los principales partidos que lo componen, estemos o no de acuerdo con el grueso o el total de sus postulados, es parte de una actitud indispensable si queremos realmente transformar este país y este mundo.

Si pretendemos construir una fuerza social y política capaz de disputarle el poder a la burguesía, debemos tener la capacidad de reconocer una buena iniciativa aunque esta surja ¿y cuando no? bajo el peso de circunstancias impuestas, aunque no sea de nuestra “propiedad”. Después de todo, como socialistas, no nos interesa ser “propietarios” sino construir un mundo en que los proletarios y proletarias rijan su propio destino.

Luchar ideológica y políticamente por la independencia de clase, frente a los partidos del régimen, dando al mismo tiempo una disputa democrática para que esta alternativa pueda expresarse en las próximas elecciones, y participar activamente en este proceso es la tarea.

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Stephen Resnick: Um Curso sobre Marxismo e Capitalismo nos Estados Unidos

19 junho, 2011

Confira  no Marx21 a série completa de vídeos do curso de Stephen Resnick sobre teoria econômica marxista e sobre o capitalismo contemporâneo nos Estados Unidos. Os vídeos fazem parte de um curso introdutório à teoria marxista para alunos de graduação na University of Massachusetts at Amherst, e foram gravados no primeiro semestre de 2011.

Resnick introduz os estudantes ao marxismo por meio de uma interpretação alternativa que ele desenvolveu em parceria com Richard Wolff ao longo das últimas 3 décadas. Tal interpretação, conhecida como marxismo pós-moderno, combina elementos dos escritos originais de Marx e Engels com o pós-modernismo filosófico de Althusser, Foucault e Rorty. A teoria marxista que Resnick desenvolveu coloca os temas de classe e dialética no cerne da explicação sobre o capitalismo contemporâneo nos EUA. Entre seus livros já publicados estão New Departures in Marxian TheoryEconomics: Marxian versus NeoclassicalClass And Its OthersClass Theory and History: Capitalism and Communism in the USSRRe/presenting Class: Essays in Postmodern MarxismKnowledge and Class: A Marxian Critique of Political Economy e Rethinking Marxism: Struggles in Marxist Theory : Essays for Harry Magdoff & Paul Sweezy.

Clique no link abaixo para ver o vídeo contínuo das aulas em tela cheia. Ou veja abaixo a lista completa das aulas e das respectivas gravações. Não deixe de conferir e, se possível, ajude na divulgação do conteúdo!

[http://www.youtube.com/p/8B2364D7C0D31D63?hl=en_US&fs=1]

Tomado de Marx 21 blog de Tomas Rotta

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