El ingreso de la gran mayoría (igm): Una nueva medida de la desigualdad global entre países

Anwar Shaikh* y Amr Ragab**.Economía: teoría y práctica • Nueva Época, número 31, julio-diciembre 2009, pp. 119-127

Resumen
Este artículo hace una reflexión crítica sobre la pertinencia de emplear indicadores económicos, como el pib por habitante y el índice de desarrollo humano, para realizar mediciones comparativas de desarrollo entre países. Los autores proponen un nuevo indicador: el ingreso de la gran mayoría (igm), que combina ingreso con desigualdad a partir de un ejercicio empírico de análisis de desarrollo comparativo entre países. Los resultados obtenidos a partir de este indicador contrastan con aquellos obtenidos con el ingreso nacional neto por habitante (innph). Se comprueba que las medidas de ingreso promedio no constituyen buenas aproximaciones de los ingresos de las grandes mayorías.
Se formulan asimismo propuestas de política y señalan algunos de los aspectos de este tema que forman parte de la agenda de investigaciones futuras.

* Profesor del Departamento de Economía en The New School for Social Research e investigador
en el Schwartz Center for Economic Policy Analysis (scepa).
**Asistente de investigación en el scepa. Esta nota se basa en el trabajo “An international comparison
of the incomes of the Vast Majority”, Working Paper 2007-3, scepa disponible en http://www.newschool.edu/scepa. Traducción de José Luis Estrada López.
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Tras las huellas de un fantasma. La actualidad de Karl Marx

Marcello Musto (coordinador)

Karl Marx ha sido un autor mal conocido. Las causas han sido, por un lado, la esquematización de su teoría crítica, el empobrecimiento de la misma en la divulgación, la manipulación y censura de sus escritos por los regímenes del llamado “socialismo realmente existente” y, por otro, la deformación extensiva e intensiva realizada por el propio sistema capitalista. La nueva edición histórico-crítica de los escritos de Marx y Engels, la Marx-Engels Gesamtausgabe (MEGA 2), devuelve a su obra en parte aún inédita, su originario carácter de incompleta. De este redescubrimiento emerge cada vez más la diferencia entre el pensamiento original de Marx y su “versión oficial”; entre la riqueza de un horizonte problemático y poliformo que aún queda por explorar y una interpretación doctrinaria que alteró la concepción originaria hasta convertirla en su negación manifiesta. En este libro, coordinado por Marcello Musto, se reúnen importantes textos de calificados estudiosos internacionales como N. Neuhaus, G. Hubmann, J. Bidet, W. F. Haug, E. Dussel, Ch. Arthur, M. Krätke, G. Reuten, W. Xiaoping e I. Omura, quienes presentan las últimas investigaciones filológicas, algunas entre las más recientes interpretaciones de los trabajos juveniles y de El capital, y las más innovadoras reflexiones sobre la actualidad de un pensamiento indispensable para comprender el presente. Se agregan a la edición en español, un prefacio y un artículo sobre Marx y América Latina de Gabriel Vargas Lozano y Guillermo Almeyra, respectivamente, así como una entrevista al destacado escritor inglés Eric Hobsbawm.

Edición: 1ª. , 2011

Páginas: 256

Formato: 13.5 x 21 cm

Encuadernación: rústica con solapas

ISBN: 978-607-03-0288-6

Clave interna: Colección: Biblioteca del Pensamiento Socialista

Editorial: Siglo XXI Editores

Julian Assange en un debate con el filósofo esloveno Slavoj Žižek moderado por la presentadora de Democracy Now!, Amy Goodman, en Londres

AMY GOODMAN: No quiero parecer distraída mirando hacia abajo, sino que quiero que las citas sean exactas, así que las tengo en mi teléfono. Newt Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, dijo: “Julian Assange está involucrado en una guerra. El terrorismo informático que hace que muera gente, es terrorismo. Y Julian Assange está involucrado en terrorismo. Debería ser tratado como un combatiente enemigo y WikiLeaks debería ser clausurado en forma definitiva”.

Bill Keller, del periódico The New York Times, lo llamó “arrogante, susceptible, conspirativo”. Judith Miller —que a menudo escribía o era coautora de artículos que salían en la portada del periódico The New York Times donde se afirmaba la existencia de armas de destrucción masiva sin precisar fuentes—, dijo: “Julian Assange no es un buen periodista; no le importó en absoluto verificar la información que estaba publicando ni determinar si podía perjudicar a alguien o no”.

Joe Biden, vicepresidente de Estados Unidos, dijo: “Julian Assange es un terrorista tecnológico”. Peter King, congresista por Nueva York, pidió que se acuse a Assange según la Ley de Espionaje y pidió que se considere a WikiLeaks como una organización terrorista. Para no quedarnos solo en EE.UU.: Tom Flanagan, ex asesor del primer ministro canadiense, pidió el asesinato de Assange. Y la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, lo llamó a usted, Julian, “agente anti estadounidense con sangre en sus manos”. ¿Puede responder a estas acusaciones?

JULIAN ASSANGE: Bueno, después de que Bill Keller dijo que yo era susceptible no queda mucho espacio para responder, ¿no? Sarah Palin también una vez en Twitter se quejó de mi gramática, pero pedir un ataque de aviones no tripulados parece ser perfectamente comprensible; entonces que Sarah Palin corrija mi gramática es realmente un insulto.

Esa situación en Estados Unidos fue muy interesante. Obviamente, estos reclamos son equivocados y vergonzosos, pero la situación económica y política en que se produjeron fue fascinante. En pocos meses —desde diciembre del año pasado o enero de este año— vimos surgir una nueva histeria macartista. Es muy preocupante que pueda surgir un nuevo macartismo tan rápidamente.

Por otro lado, hay muchos políticos oportunistas que juegan para sus bases, sus amigos del complejo militar-industrial. Pero por otro lado, el poder es silencioso cuando no tiene que dar ninguna explicación. O sea, cuando pasas caminando al lado de un grupo de hormigas en la calle y accidentalmente aplastas a una cuantas, no te das vuelta y les dices a las otras : “dejen de quejarse o las ataco con un avión no tripulado”. Simplemente las ignoras. Y esto es lo que pasa con el poder que está en una posición dominante. Ni siquiera se molesta en responder, no se inmuta ni por un instante.

Sin embargo vemos a todos estos personajes que salen a hablar con agresividad. Bill Keller, en una charla reciente, quizás para explicar por qué estaba hablando conmigo, dijo: “si tienes trato con Julian Assange, estás condenado a tener que sentarte en todos los debates y explicar lo que hiciste por el resto de tu vida”. Pero en realidad Bill Keller tomó esa decisión, la de torcer la historia, blanquear la historia y adaptar la historia continuamente. ¿Por qué? ¿Por qué gastar energía haciéndolo? ¿Por qué no simplemente desconectar otro pager del periódico The New York Times? Porque esta gente está realmente asustada de lo que hay de verdadero en esta historia que sale y se desarrolla. Así es que veo esto como un signo muy positivo.

Y, como he dicho antes, en realidad siempre hay que ver la censura como una señal muy positiva y los intentos de censura como una señal de que la sociedad aún no está completamente controlada, ni totalmente fiscalizada, sino que todavía conserva una dimensión política. Es decir, lo que la gente piensa, cree y siente y las palabras que escucha importan de verdad. Porque en algunas áreas no importan. Y en realidad, en Estados Unidos casi nunca importa lo que dices. Nosotros nos las arreglamos para hablar y dar información con tal volumen e intensidad que la gente se vio obligada a responder. Es poco común que la gente se vea forzada a responder.

Creo que este es uno de los primeros síntomas positivos que he visto de Estados Unidos en mucho tiempo. Hablar a este nivel puede incitar al debate y forzar a la gente a responder. En China, la censura es mucho más agresiva, cosa que para mí es un signo de esperanza de que la sociedad china aún es una sociedad política, aunque se la esté fiscalizando y aunque con el tiempo se la esté controlando con relaciones contractuales y bancarias. En este momento el gobierno chino y la oficina de seguridad pública están realmente asustados de lo que la gente piensa.

SLAVOJ ŽIŽEK: Me odio por querer esto… ¿cómo se llama la película? “Petróleo sangriento”. Pero desafortunadamente no correrá mucha sangre entre nosotros porque, otra vez, estoy de acuerdo. Hablando de China, déjeme decirle, quizás usted lo sepa —no es una anécdota— algo que confirma perfectamente lo que dice. ¿Sabía que hace dos o tres meses una oficina del gobierno chino aprobó una ley que prohíbe formalmente que aparezcan en los medios públicos —prensa, libros, historietas, TV, películas— las historias en las que haya un viaje en el tiempo o realidades alternativas? Es literalmente así. Lo confirmé con mis amigos en China. La justificación oficial fue que la historia es un asunto serio y no debe quedar en manos de este tipo de juegos triviales.

Pero está claro que lo que realmente les preocupa es que la gente tan siquiera imagine realidades alternativas y cosas así. Como usted decía, creo que es un buen signo. Ellos, al menos, necesitan la prohibición. Nosotros ni siquiera necesitamos la prohibición, casi nunca. Si alguien propone un cambio radical, simplemente aceptamos esta espontánea ideología cotidiana, pero todos sabemos cómo son nuestras realidades económicas. Usted propone elevar en un 1% el gasto en salud. No, eso significaría la pérdida de la competitividad, etc. Estoy completamente de acuerdo con usted en esto.

Un comentario final acerca de la gente que usted, Amy, menciona. Newt Gingrich es para mí —perdón por usar esta palabra fuerte— la escoria del planeta. No. Voy a ser más preciso. No tengo gran simpatía por Bill Clinton, pero recuerdo que cuando hicieron esa campaña sobre Mónica Lewinsky, Newt Gingrich hacía ataques moralistas. Y después se confirmó en los medios que —escuché una entrevista que le hicieron a Newt Gingrich–cuando su esposa estaba muriendo de cáncer, la fue a visitar al hospital para forzarla a firmar -sin tener la decencia de dejarla morir— un acuerdo de divorcio para poder casarse con otra mujer. Exactamente en la misma época del caso Lewinsky, él estaba engañando a su esposa con su secretaria.

Esta es gente que…, mi Dios, me convierto aquí en una especie de conservador moral. Debe haber algún tipo de comité ético que establezca que las personas como estas sean consideradas un peligro para nuestros jóvenes y tengan prohibido aparecer en público. Ahora señalaré un punto más importante, sobre el tema del terrorismo. Déjenme aclarar —y no estoy loco, lo digo en un sentido positivo— que sí, que en cierto sentido usted es un terrorista. ¿En qué sentido? En el sentido que Gandhi fue un terrorista. Lo qué usted está haciendo, no es algo que se puede tragar fácilmente: “Oh, mira todas estas noticias interesantes en los periódicos. Aquí está pasando esto, allá Slavoj Žižek está saliendo con Lady Gaga —totalmente falso— y mira lo de WikiLeaks”

AMY GOODMAN: ¿Es esta una desmentida oficial respecto a que no sale con Lady Gaga?

SLAVOJ ŽIŽEK: Desmiento absolutamente todo. No escuché ni una de sus canciones. Dios mío, yo escucho canciones de Schubert y Schumann. Perdón, pero soy un conservador.

AMY GOODMAN: No sé. Los representantes [de Lady Gaga] no fueron tan desafiantes. Sólo dijeron: “sin comentarios”.

SLAVOJ ŽIŽEK: Mis amigos me dijeron lo mismo: “¡estúpido!, hubieras dicho ‘sin comentarios’ y ahora disfrutarías de mayor gloria y esas cosas”. OK, sigamos. Tengo algo más serio que señalar. ¿Qué significa esto? ¿En qué sentido fue Gandhi un terrorista? Él trató con eficacia de parar, de interrumpir el normal funcionamiento del estado británico en la India. Y por supuesto usted está tratando de trastocar la circulación normal —y muy opresiva— de la información.

Pero la forma en la que debemos responder a esto es con una paráfrasis inagotable tomada de una parte maravillosa de la “La ópera de tres centavos” de Brecht: “¿Qué es el robo de un banco comparado con fundar uno nuevo?”. ¿Qué es su “terrorismo” comparado con el terrorismo cotidiano que simplemente aceptamos para que las cosas sigan como están? Aquí es donde la ideología nos ayuda. Cuando pensamos en la violencia y el terrorismo, siempre pensamos en actos que interrumpen el flujo normal de las cosas, pero ¿qué hay de la violencia que tiene que existir aquí para que las cosas funcionen en la forma en que lo hacen?

Creo que —soy muy escéptico al respecto— si mi espíritu provocador me lleva a usar el término “terrorismo”, es estrictamente como reacción a un terrorismo mucho más fuerte que ya está aquí. En vez de entrar en el juego moralista de “Oh no, él es bueno”. Como los estalinistas decían de Lenin: “Te gustan los niños, juegas con gatos, no deberías…”, como Norman Bates dice en Psicosis: “No podrías matar ni una mosca”, usted es, en este sentido formal, un terrorista. Pero si usted es un terrorista, entonces, por Dios, ¿qué son los que lo acusan de terrorismo?
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Adolfo Sánchez Vázquez* y el marxismo crítico

Luis Hernández Navarro
La travesía intelectual de Adolfo Sánchez Vázquez fue un largo viaje a través de la honestidad y la congruencia. Fue un marxista que no tuvo profesores marxistas. Un comunista ortodoxo que chocó con las estructuras del partido político al que se unió desde muy joven. Un militante formado en el marxismo sectario soviético que se convirtió en uno de los más originales pensadores críticos de la izquierda hispanoamericana.
Vivió en la ciudad de Morelia y el Distrito Federal. Aunque lo odiaba, se ganó la vida haciendo traducciones a destajo del francés, del inglés y del ruso, idioma que aprendió solo. Noveló guiones cinematógraficos de películas como Gilda. En 1959 se convirtió en catedrático de tiempo completo de la UNAM. En 1965 apareció su primer libro teórico: Las ideas estéticas de Marx. En 1966 presentó su tesis de doctorado en filosofía, de la que nació su libro La filosofía de la praxis.

Su formación marxista se efectuó completamente al margen de la vida académica y universitaria, leyendo lo que se publicaba y en la práctica. Originalmente sus intereses fueron más literarios que políticos. Durante años, la actividad central para él fue la práctica política. Estudió filosofía en México, aunque realizó su labor filosófica en estrecha vinculación con las fuerzas políticas españolas que se movían en el campo del marxismo. Participó en el movimiento estudiantil de 1968 y en la formación del sindicalismo universitario, pero, dada su condición de exiliado, su intervención en la política mexicana fue muy reducida.

Su vida docente tuvo gran influencia en su obra. “Mis cursos –explicó– son una especie de laboratorio.” Su producción teórica respondió, en parte, al estímulo de sus estudiantes. Su Ética –por ejemplo–, publicada en 1969, fue escrita durante la segunda mitad de 1968, buscando esclarecer las nuevas exigencias de una juventud que, desde el movimiento, dio importantes lecciones tanto en la política como en el terreno moral.

*Muere el 8 de julio de 2011 en México a los 95 años

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Fernández y Alegre: “O acabamos con el capitalismo o el capitalismo acaba con nosotros”

Carlos Fernández Liria ganador junto con Luis Alegre Zahonero de el Premio Libertador al pensamiento crítico
“O acabamos con el capitalismo o el capitalismo acaba con nosotros”, asegura el catedrático de Filosofía.Por su libro El orden de El capital, el filósofo español Carlos Fernández Liria ha obtenido –junto a su colega Luis Alegre Zahonero- el Premio Libertador al pensamiento crítico.Se trata de uno de los más importantes galardones que a nivel internacional se otorgan por obra publicada, pero como dice el entrevistado “la noticia del Premio no ha salido en ningún medio de comunicación español, pese a que es un premio internacional de ensayo (con una dotación que es el doble de la que entrega nuestro innombrable príncipe de Asturias con sus afamados galardones) que, después de todo, ha sido otorgado a dos profesores universitarios españoles.” En esta entrevista, Carlos aborda el por qué de ese silencio, los contenidos y propósitos de su trabajo intelectual, así como su relación con la más candente actualidad.

Acabas de ganar en Venezuela -junto a Luis Alegre, por el libro El orden de El Capital- el Premio Libertador al pensamiento crítico que quizá sea el más importante galardón que se otorga a la producción intelectual de izquierda en habla española y que han obtenido pensadores tan prestigiosos como István Mészároz ¿Qué lectura haces de este hecho y cómo piensas que contribuya a la divulgación de las tesis que has venido defendiendo a lo largo de toda tu obra?

Luis y yo estamos muy agradecidos. Por supuesto al gobierno venezolano, al ministro de cultura y al presidente Chávez, quien creó este premio que permite al pensamiento crítico y de izquierdas ser reconocido rompiendo con la hegemonía cultural del neoliberalismo. También estamos muy reconocidos a Atilio Borón, al que no conocemos, pero al que admiramos muchísimo, y a todos los otros miembros del jurado. Queremos dar las gracias especialmente a Farruco Sesto y a Carmen Bohorquez, porque desde hace años nos han honrado con su confianza. Como tú dices, lo mejor del premio es que así el libro tendrá una mayor difusión. Nuestra esperanza es que eso sirva para aportar un grano de arena en las luchas que vamos a tener que afrontar en los próximos tiempos, que yo creo que van a ser muy duras. Lo que tenemos por delante, a nivel mundial, es una batalla frontal con el capitalismo. En los próximos veinte años no vamos a tener opción. Eso de “socialismo o muerte” va a cobrar un nuevo sentido, porque o acabamos con el capitalismo o el capitalismo acaba con nosotros. Mira lo de Japón, por ejemplo. Si la ola del tsunami hubiera sido diez metros más alta o el terremoto un punto más fuerte (¿y por qué no habría de haber sido asÍ?), una docena de reactores nucleares se habrían fundido y habría sido el fin para decenas de millones de personas. Habría sido necesario desalojar Japón. Estamos sentados sobre un polvorín controlado por dementes y criminales. ¿Quiénes son esos a los que llaman “mercados”? En cualquier caso, están locos, juegan a la ruleta rusa con el planeta, sacrifican poblaciones enteras, cambian de opinión a cada minuto, hundiendo y salvando países como quien juega a los barcos. Nunca hubo dictadores más sordos y más dementes. Ni Calígula, ni Nerón estaban tan chiflados. Y ni mucho menos tenían tanto poder.

En una reciente colaboración con La pupila insomne decías que “el capitalismo ya no se puede permitir, ni siquiera, una sociedad que se pueda llamar tal” y concluías que “después del verano, se comprobará que la llamada ¨spanish revolution¨ no ha hecho más que comenzar”, Algunas semanas después de esa afirmación ratificas ese análisis, ¿por qué?

Estamos en un callejón sin salida, así es que no puede ser de otro modo. Eso no quiere decir que vayamos a ganar las batallas que se avecinan, pero no me cabe duda de que los pueblos van a plantar cara. Ya todo el mundo reconoce que lo que está ocurriendo económicamente en el planeta es pura y simple lucha de clases. Los primeros en reconocerlo han sido, como dijo el magnate Warren Buffet, “los que van ganando”, los ricos, los poderosos, los propios especuladores que están llevando el mundo al desastre al mismo tiempo que ganan más y más dinero. El gran economista de Wall Street, Michael Hudson, lo lleva también repitiendo sin cesar: lo que está ocuriendo se llama lucha de clases, nada más que lucha de clases. Y las clases bajas y medias están recibiendo una soberana paliza. Pero va a haber reacción. En Grecia están plantando cara. En los países árabes, en Latinoamérica, en Islandia, en Portugal… En España, el movimiento 15-M es imprevisible y, por ahora, no ha cesado de crecer. Me reafirmo en que el próximo otoño nos va a traer muchas sorpresas.

Nueva asociación plural de economistas

Introduction
The World Economics Association (WEA) was launched on May 16, 2011. It fills a gap in the international community of economists — the absence of a truly international, inclusive, pluralist, professional association. The American Economic Association and UK’s Royal Economic Society provide broad associations mainly for their country’s economists. The WEA will do the same for the world’s community of economists, while promoting a pluralism of approaches to economic analysis.

The WEA welcomes, as members, non-economists interested in economics and its relationship with their own field of interest.

To this end, the WEA will initially publish online three quarterly journals and host online conferences. Online subscriptions are free to members (a fee will be charged for print copies). The anticipated size of the WEA’s membership means that its journals will have one of the largest readerships of any in the world

Nueva edición de La cosecha del imperio: una historia de los latinos en Estados Unidos

 

Amy Goodman

AMY GOODMAN: Juan, tu libro, Harvest of the Empire: A History of Latinos in America (La cosecha del imperio: una historia de los latinos en Estados Unidos), se publicó en el año 2000 y ahora estamos en 2011. Lo has revisado completamente. ¿Por qué lo vuelves a publicar?

JUAN GONZÁLEZ: Primero de todo, porque muchas universidades de todo el país lo siguen usando en cursos de nivel terciario, entonces a mi editor le pareció que muchos de los datos que cito en el libro estaban desactualizados. Pero la principal razón es que la presencia latina en Estados Unidos continúa creciendo a un nivel asombroso. Sin embargo, la mayoría de los estadounidenses aún no está muy segura de por qué está pasando esto o hay falta información sobre este tema. Puedes verlo en todos los programa de la derecha que constantemente alimentan el sentimiento antimigratorio contra los inmigrantes indocumentados en el país.

Pienso que no sólo era necesario actualizar los datos sino volver a enfatizar la enorme transformación que se está produciendo en Estados Unidos. Por ejemplo, la Oficina de Censos calcula que para el año 2050 una de cada tres personas en Estados Unidos será de origen latino. Y si las tendencias actuales continúan, es completamente posible que para finales de este siglo, para 2100, la mitad de la población de Estados Unidos tenga antepasados no en Europa, sino en Latinoamérica. Es una transformación enorme si tenemos en cuenta que sólo había unos pocos millones de latinos en la década de 1970 que representaban alrededor del 4 por ciento de la población y ahora estamos hablando para 2100 de más del 50 por ciento del total de la población.

Por supuesto, esto no está pasando sólo en Estados Unidos. La realidad es que hubo una enorme transformación en los países avanzados del mundo a partir de la Segunda Guerra Mundial con la llegada de los habitantes del tercer mundo a occidente. Inglaterra no sabe qué hacer con todos los hindúes, pakistaníes y jamaiquinos. Francia no sabe qué hacer con todos los argelinos, tunecinos y marroquíes. Alemania no sabe qué hacer con todos los turcos. La gente de las ex colonias se trasladó a occidente a partir de la Segunda Guerra Mundial y está transformando la composición misma de estas naciones y planteando todo tipo de cuestiones acerca del lenguaje, la religión y la cultura. Y en Estados Unidos hace mucho que están los latinoamericanos. Como digo en el libro, entre 1960 y 2008, más de 44 millones de personas emigraron a Estados Unidos, legal o ilegalmente, la mitad de las cuales venía de Latinoamérica, por lo que en realidad el principal impulso y crecimiento de la situación inmigratoria en Estados Unidos está dado por los latinos que vienen del sur del hemisferio.

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