Leyendo a Rosa Luxemburgo

Entrevista realizada al editor Peter Hudis
Leyendo a Rosa Luxemburgo

Red Pepper

Traducido para Rebelión por Christine Lewis Carroll

¿Cree Vd. que las ideas de Rosa Luxemburgo tienen vigencia en la situación política actual? ¿Cómo podría beneficiarse de ellas la nueva generación de activistas radicales?

Las revueltas masivas espontáneas del norte de África y Oriente Próximo, sobre todo en Túnez, Egipto y Libia, subrayan la importancia de la contribución de Rosa Luxemburgo. Entendió mejor que ningún marxista de su tiempo (y mejor que muchos posteriormente) que la revolución no la ‘hace’ ningún partido o individuo ilustrado; más bien emerge espontáneamente en respuesta de las masas a unas condiciones sociales determinadas. Siempre buscaba lo inesperado de las masas y su obra nos educa en este sentido.

Igualmente importante es su comprensión de lo que sucede después de la revolución. Sostuvo que no hay socialismo sin democracia, igual que no hay democracia sin socialismo. Protestaba ante cualquiera, amigo o enemigo, que no vislumbrara el cambio social como una liberación de los talentos y habilidades innatos y adquiridos de la humanidad. En este sentido, formaba parte de una clase idealista dentro del marxismo que se ha descuidado durante demasiado tiempo. No olvidemos que en 1844 Marx definió su filosofía como humanismo, que consiste en la unidad del idealismo y el materialismo. Necesitamos esa unidad ahora más que nunca.

¿Cómo se encuadran las cartas de Rosa Luxemburgo dentro del resto de su obra? ¿Qué nos enseñan las cartas que escribió a la activista por los derechos de la mujer Clara Zetkin sobre la política de género, y en especial en relación con sus propias experiencias?

Durante muchos años, mucha gente suponía que Rosa Luxemburgo no era feminista y que la emancipación de las mujeres no le importaba. Sin embargo, éste no es el caso. Rosa Luxemburgo rechazaba las repetidas solicitudes por parte de los dirigentes del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD por sus siglas en inglés) para jugar un papel más directo en la sección de las mujeres del partido y en Gleichheit, pero fue porque ella consideraba que los hombres querían desviarle de su implicación directa en los debates políticos y teóricos del socialismo alemán que querían reservarse para sí mismos.

Se topó con mucho sexismo dentro de los dirigentes del SPD (incluso por parte de August Bebel, autor de Mujeres bajo el Socialismo, quien se refirió a ella como una ‘perra venenosa’) y sabía perfectamente que era sexismo cuando se frustraban sus esfuerzos por hacerse oír. Sentía, en cambio, que la forma más efectiva de combatir tales barreras era poniendo al descubierto la debilidad política y teórica de sus adversarios.

Sabemos ahora que escribió mucho sobre la emancipación de las mujeres; en una carta a Zetkin, escribe cuán orgullosa le hace llamarse feminista. Este hecho nos motivó a Kevin Anderson y a mí a incluir una colección de sus escritos sobre las mujeres en The Rosa Luxemburg Reader. Ahora, The Letters of Rosa Luxemburg demuestra que una de sus grandes preocupaciones cuando salió de la prisión en noviembre de 1918 fue impulsar el establecimiento de una sección de mujeres dentro lo que llegaría a ser a finales de diciembre el Partido Comunista Alemán.

Este hecho es bastante asombroso teniendo en cuenta la cantidad de cuestiones que tuvo que atender en los escasos dos meses de convulsión revolucionaria entre su liberación y su muerte. Es como si, una vez liberada de los estorbos del SPD, se sintiera libre para centrarse con más determinación en los temas de las mujeres.

Muchos activistas se encuentran con la figura de Rosa Luxemburgo a través del filtro de implicación con organizaciones de tradición leninista. ¿Pero cuáles fueron los puntos de desacuerdo entre Rosa Luxemburgo y Lenin, y cómo se perciben sus diferentes métodos y perspectivas en la actualidad?

En muchos aspectos, Lenin y Rosa Luxemburgo eran polos opuestos en cuanto a organización, mientras que en otros, compartían conceptos. Los dos aceptaron la necesidad de un ‘partido vanguardista’, aunque ésta sea una noción ajena a la obra de Marx y que sólo entró a formar parte del movimiento socialista alemán (y más tarde ruso) a partir de la influencia del adversario de Marx, Ferdinand Lassalle (a quien Marx llamó ‘un futuro dictador de los trabajadores’).

La Segunda Internacional, que vivieron tanto Rosa Luxemburgo como Lenin, no se desarrolló sobre los conceptos de organización de Marx; fueron Lasalle o Kautsky quienes sentaron las bases. Constituiría, por lo tanto, una falsa lectura de la historia suponer que Rosa Luxemburgo y Lenin no tuvieran premisas comunes sobre la organización. Sin embargo, Rosa Luxemburgo nunca fue tan rígida y dogmática como Lenin sobre la necesidad de una dirección centralizada por parte de un ‘comité central que concentraba toda la información’ (palabras de Rosa Luxemburgo).

Chocó a menudo con Lenin por ‘envolver el partido en pañales y ejercer una dictadura intelectual desde el comité ejecutivo central’ (su manuscrito de 1911 Credo). Rosa Luxemburgo tenía mucha más confianza en lo que las masas pudieran crear de forma inesperada y no compartía la fijación de Lenin por el control centralizado de las mismas.

En mi opinión, la mayor diferencia entre ellos fue sobre qué pasa después de la revolución. Rosa Luxemburgo no veía la democracia como un simple instrumento a descartar al llegar al poder. Al contrario, sostuvo que si el acceso al poder no lleva emparejada una democratización extensiva, no se creará una nueva sociedad. Los partidos no crean el socialismo; lo hacen los trabajadores y ciudadanos libremente asociados. Consecuentemente, condenó el Terror Rojo de Lenin, la creación de la Checa y el establecimiento de una dictadura del partido. Ésta es su mayor contribución ‘sobre qué pasa después de la revolución’.

¿Qué significado e implicación tiene esta nueva publicación en inglés por lo que se refiere a los logros y limitaciones de Rosa Luxemburgo?

Aproximadamente el 80% de los escritos de Rosa Luxemburgo no ha aparecido nunca en lengua inglesa. Incluso su obra teórica más importante, Introducción a la Economía Política, no se ha publicado íntegramente. Esta obra, junto con seis manuscritos sobre economía política, sociedades precapitalistas y El Capital de Marx -aparecidos en las últimas décadas- será publicada en el primer volumen Complete Works: Economic Writings , 1898-1907.

Estos escritos demuestran el alcance de su comprensión de la teoría marxista y su profunda compasión por todos aquellos que padecían los estragos del imperialismo y la intrusión capitalista en el mundo en vías de desarrollo. Muchas personas han supuesto que Rosa Luxemburgo se opuso a la autodeterminación porque no le importaban las naciones no europeas, pero Complete Works desmiente esto.

También nos permitirá evaluar hasta qué punto acertó o falló en la promoción de los principios de libre discusión y la prevención de estructuras centralizadas de organización en cuanto a su trabajo dentro del movimiento polaco; estos escritos nos demuestran las dificultades encontradas también por Rosa Luxemburgo en la búsqueda de una relación totalmente distinta entre la espontaneidad, la conciencia y la organización de lo que caracterizó el marxismo después de Marx.

Fuente: http://www.redpepper.org.uk/reading-rosa/
Artículo en español aparecido en Rebelión

Guía práctica para (exigir) lo imposible

New booklet on art and activism…

A Users Guide to (Demanding) the Impossible
Laboratory of Insurrectionary Imagination

This guide is not a road map or instruction manual. It’s a match struck in the dark, a homemade multi-tool to help you carve out your own path through the ruins of the present, warmed by the stories and strategies of those who took Bertolt Brecht’s words to heart: “Art is not a mirror held up to reality, but a hammer with which to shape it.

It was written in a whirlwind of three days in December 2010, between the first and second days of action by UK students against the government cuts, and intended to reflect on the possibility of new creative forms of action in the current movements.

“Art is useless, so they tell us, as soon as it truly affects the world it loses its status as art. (You never know, it might slide down the slippery slope, becoming instrumental, propaganda, or even worse craft!) The strange thing is that those who tell us this are often the same people who put art to the crudest instrumental use – the art market. Maybe what they mean is that – art is useless when its not ultimately used to make a profit. Perhaps it’s the same logic as that which argues that education has no use outside slotting us into the mutilated world of work and consumption. This guide is for those of us who suspect that art has other uses and who are prepared to seek them.”

PDF available freely online (http://www.minorcompositions.info/usersguide.html), discounts for ordering multiple copies.

64 pages, A6 size (4.134 x 5.827)

To be released June 1st, 2011

Información a la lista  del grupo Historical Materialism: http://groups.yahoo.com/group/historicalmaterialism/

Gestión colectiva y asociación económica imperial

Claudio Katz

El imperialismo contemporáneo se caracteriza por una gestión colectiva de la tríada. Existe un interés compartido en desarrollar una administración común bajo la protección norteamericana. Esta pauta se ha verificado en las guerras recientes, que corroboraron la subordinación de Japón y los límites de la autonomía europea. El imperialismo colectivo no implica un manejo equitativo del orden mundial, pero sí asociaciones que modifican radicalmente el viejo escenario de guerras inter-imperiales. Este nuevo marco tiene ciertas semejanzas con el concierto de las naciones de principio del siglo XIX. Las agresiones imperiales conjuntas (guerras globales) coexisten con acciones al servicio específico de cada potencia (guerras hegemónicas). La tendencia norteamericana a convertir a sus socios en vasallos determina muchos pasajes de la primera modalidad a la segunda. Todas las incursiones se implementan con el pretexto de la seguridad colectiva, que ha sustituido a la defensa nacional, como principio rector de la intervención armada La solidaridad militar entre las potencias y la acción geopolítica coordinada obedece a la existencia de nuevas asociaciones económicas, entre capitales de distinto origen nacional. Este entrelazamiento se explica por el tamaño de los mercados requeridos para desenvolver actividades lucrativas. También expresa el nivel de centralización que alcanzó el capital y se verifica en la mundialización financiera, la internacionalización productiva y la liberalización comercial. El avance de la internacionalización económica no tiene correspondencia directa en el plano estatal. El soporte de este proceso son los viejos estados nacionales, puesto que ninguna entidad global cuenta con sistemas legales, tradiciones sociales y legitimidad política suficiente, para asegurar la reproducción del capital. Esta contradicción genera múltiples desequilibrios. El surgimiento del capitalismo se sostuvo en el estado burgués nacional y no es fácil reemplazarlo por otro organismo, más adaptado a la internacionalización. Esta falta de sincronía genera permanentes tensiones en la coordinación económica, la asociación política y la coerción militar del imperialismo colectivo. Una característica distintiva del imperialismo contemporáneo es la gestión colectiva. Estados Unidos ejercita su superioridad militar, a través de acciones coordinadas con las principales potencias. Mantiene una asociación estratégica en la tríada y actúa en sintonía con sus aliados de Europa y Japón. Esta política de concertación occidental buscar reforzar la contundencia de las agresiones imperiales. Habitualmente las incursiones pretenden garantizar la apropiación de los recursos naturales de la periferia y asegurar el control de las principales vías del comercio internacional. Algunos autores utilizan el concepto “imperialismo colectivo” para retratar esta nueva modalidad de dominación coordinada. (1)

1) Amin Samir, El imperialismo colectivo, IDEP-CTA, Buenos Aires, 2004. Amin, Samir, “Geopolítica del imperialismo colectivo”, en Nueva Hegemonía Mundial, CLACSO, Buenos Aires, 2004.
Lea completo “Gestión colectiva y asociación económica imperial” por Claudio Katz publicado en diversos sitios.
Claudio Katz es economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).
Ver también del mismo autor:
Ver también

 

Samir Amin: Geopolítica del imperialismo contemporáneo.rtf

Una herramienta muy valiosa: la revista argentina Herramienta

Herramienta web 8.

Mayo de 2011
ISSN 1852-4729
Mariano Pacheco,  Juan Rey y Diana Hernández
Ana Lucía Serrano
Laura Alvarez y Claudia Composto
Hernán Ouviña
 
Fabio Luis Barbosa dos Santos
 
Valerio Arcary
Esperanza Aguilera Horta
Amaël François
 
Henrique Amorim

Teoría Política Latinoamericana, de Cicero Araujo y Javier Amadeo, compiladores

Christina W. Andrews

Una crítica marxista del análisis keynesiano sobre la crisis económica

Keynes trató de encontrar un camino para evitar el caos, sin tener que recurrir al socialismo. Pero todo indica que su teoría, aún más compleja que la teoría neolcásica de los ciclos, no ha logrado lo que su autor esperaba. Incluso con Keynes, el capitalismo marcha hacia el caos y la guerra.

Henri Houben (Instituto de Estudios Marxistas, Bruselas)

30-05-2011

http://www.marx.be

inem@marx.be

Contribución a la Sexta Conferencia de la Asociación Mundial de Economía

Política (Wape): “Las respuestas a la crisis capitalista: el neoliberalismo y más

allá”

Amherst, mayo, 28-29 de 2011

Traducción: www.jaimelago.org

Descargue el artículo traducido

La cambiante cara de la crisis, entrevista a David Harvey

En esta entrevista, David Harvey, el geógrafo y profesor de la University of New York City analiza el devenir de la crisis económica internacional. Harvey centra sus observaciones en el carácter cambiante de la crisis y da cuenta de los diversos modos en que esta crisis ha sido afrontada en Estados Unidos, Europa y China.

Entrevista a David Harvey, por Atilio Boron from Ion Audiovisual on Vimeo.

Cuestiones acerca de «movimiento de mujeres indígenas y populares en méxico»

Entrevista a Gisela Espinosa Damián

(Revista Laberinto número 32, 2011)

La entrevista a Gisela Epinosa Damián que les presentamos a continuación es consecuencia de las dudas e inquietudes planteadas por lectores a su artículo «Movimiento de mujeres indígenas y populares en México» publicado en el número 29 de nuestra revista, correspondiente al año 2009.

Consejo de Redacción

LABERINTO: ¿Qué causas piensa que fueron las que dificultaron articular las reivin­dicaciones de las mujeres dentro del movimiento mixto de la izquierda?

G. ESPINOSA: La perspectiva de la mayoría de la izquierda mexicana era derrocar al sistema capitalista y al sistema político mexicano, los problemas de género no eran reconocidos. A excepción de las agrupaciones de tendencia troskista, en el resto, sería la lucha de las mujeres lo que iría abriendo un espacio a sus problemas y reivindicaciones.

LABERINTO: ¿Cómo veían las organiza­ciones y partidos vinculados a la izquierda a los movimientos de las mujeres y a las organi­zaciones feministas?

G. ESPINOSA: En su mayoría, tenían la idea de que dividían al movimiento, de que eran «pequeño burguesas» y de que su lucha no era prioritaria.

LABERINTO: ¿Las diferencias de las rei­vindicaciones y de la lucha social entre el movi­miento feminista y las organizaciones de mujeres populares podrían explicarse a través de la lucha de clases?

G. ESPINOSA: No exactamente, pues la plataforma de lucha del frente que a finales de los setenta aglutina prácticamente a todos los grupos feministas, incluía reivindicacio­nes pensadas para mujeres de clases traba­jadoras y explotadas, además, las feministas también eran de izquierda. Creo que la clave radica en el alejamiento de las feministas con respecto a los movimientos de clase, lo cual, impidió que las mujeres organizadas en mo­vimientos sociales se sintieran identificadas con las feministas.

LABERINTO: ¿Cómo se abordó dentro del movimiento, las situaciones que se generaron a partir de la aceptación y absorción de ciertas reivindicaciones e incluso de parte del movi­miento de mujeres, por parte de las estructu­ras del Estado?, ¿cómo afectó a las organiza­ciones populares?, ¿qué debate se dio dentro del propio movimiento?

G. ESPINOSA: El debate sigue: por un lado se considera un logro que el Estado asuma rei­vindicaciones y conceptos surgidos en los movi­mientos; por otro, hay inconformidad y crítica, porque el Estado, al apropiarse de conceptos y reivindicaciones, los despoja del carácter sub­versivo que les dan los movimientos feministas y de mujeres.

LABERINTO: ¿Cómo se entendía dentro del movimiento la dialéctica entre participación y democracia representativa por un lado y la in­dependencia y capacidad de auto-organización del movimiento por otro lado?

Publicado en Laberinto,  número 32, 2011, lea la entrevista completa

La teoría clásica del imperialismo(1).

Claudio Katz(2)

La concepción marxista del imperialismo está emparentada con el folleto escrito por Lenin, en el marco de la Primera Guerra mundial y la revolución bolchevique. Ese trabajo alcanzó gran difusión, fue citado y objetado con pasión e influyó sobre varias generaciones de militantes e investigadores. Este perdurable impacto del texto indujo a olvidar el contexto que rodeó a su elaboración(3).

PREPARACIÓN DE LA GUERRA

El siglo XX comenzó con un gran impulso económico. En las economías metropolitanas predominaba la prosperidad, la innovación tecnológica y la transformación administrativa de las grandes empresas. Como ese crecimiento capitalista incentivó las conquistas de ultramar, el imperialismo se transformó en un concepto dominante. Perdió peso la vieja asociación del término con el despotismo bonapartista francés y ganó terreno su identificación con la supremacía británica de la era victoriana.
Luego de ocupar Egipto (1882) e imponerse en Sudáfrica (1899-1902), Inglaterra forjó una Unión Imperial, que precipitó las confrontaciones territoriales entre las potencias. El retroceso de Francia contrastó con el avance de Alemania, que subió la apuesta y quebrantó los equilibrios europeos. En el continente americano la victoria estadounidense sobre España (1898) ilustró la irrupción de otro competidor y en el Extremo Oriente, Japón desplegó un protagonismo análogo.
El ocaso marítimo de Gran Bretaña sepultaba varias décadas de estabilidad geopolítica y los litigios se acentuaron, cuando los desafiantes del viejo colonialismo comenzaron a extender su empuje productivo al plano territorial. Las disputas por el reparto de las antiguas posesiones otomanas, austro-húngaras y rusas acrecentaron las tensiones entre los codiciosos contendientes.
El aplastamiento de China por Japón, la expansión norteamericana hacia el Pacífico y la conversión de Alemania en la segunda potencia naval del planeta prepararon el estallido general, en un marco de cambiantes alianzas y vertiginosos realineamientos. Gran Bretaña intentó sostener su imperio reforzando el control de las minas sudafricanas y las exacciones impositivas de la India. Trató de tender un cerco al ingreso de mercancías y capitales foráneos, pero no logró contener el avance de sus rivales.
El imperialismo que estudio Lenin corresponde a esa etapa de gestación de los dramáticos enfrentamientos inter-imperiales. El adjetivo “clásico” es muy útil para precisar la especificidad del período comprendido entre 1880 y 1914. Esa fase anticipó las sangrientas matanzas de entre-guerra y preparó el ambiente de una era de catástrofes.

1. Este artículo es un capítulo de un libro sobre el imperialismo contemporáneo de próxima aparición. Descargue el artículo completo
2. Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su página web es  www.lahaine.org/katz
3. Lenin, Vladimir, El imperialismo, fase superior del capitalismo, Buenos Aires, Quadrata, 2006.

El ocaso interminable: Política y sociedad en el México de los cambios rotos

Vías políticas diferentes
Jorge Munguía Espitia

En los años sesenta del siglo pasado se inició la crisis del sistema político mexicano con el descontento, manifestado a través de huelgas y movimientos, de los ferrocarrileros, médicos, campesinos y estudiantes. La reacción fue el resultado de un modelo de desarrollo que beneficiaba fundamentalmente a los hombres del dinero y el poder, así como sometía a las mayorías. Frente a las amenazas populares el Estado abrió espacios políticos, con la intención de mantener el orden y realizó alteraciones en la economía para integrarse al proceso de globalización.

Las enmiendas económicas, modificaciones políticas e insumisiones de las clases populares que se han dado, desde ese momento hasta el sexenio de Vicente Fox, son analizadas por Arturo Anguiano en El ocaso interminable. Política y sociedad en el México de los cambios rotos (Era; México, 2010, 401 p.). El texto inicia con la decadencia del presidencialismo, luego examina el viraje neoliberal, así como la nueva alianza entre el Estado y el capital, para posteriormente examinar la descomposición política, tanto del poder como de los partidos políticos, y reconocer algunas de las resistencias populares.

De la amplia interpretación que realiza Anguiano cabe destacar el cuestionamiento hacia los llamados partidos de izquierda. Ante el creciente descontento popular el Estado realizó varias reformas políticas para incorporar a diferentes organizaciones al Legislativo, con la intención de que en ese lugar manifestaran sus demandas. El cambio implicó el acceso a altas subvenciones y la obtención de un estatus privilegiado. Las prebendas condicionaron la lucha al ingreso a las cámaras y limitaron la acción de los partidos a la búsqueda del voto. Para lograrlo recurrieron a propuestas insustanciales y olvidaron la relación con la gente. Con la misma intención establecieron alianzas con fuerzas y partidos de diferente signo, a veces contrarios a sus principios.

Las incoherencias han provocado la confusión y el desencanto de las mayorías, ante lo cual algunos grupos y clases se organizan en movimientos que recogen sus exigencias y manifiestan por otras vías políticas como marchas, bloqueos, autogobiernos, guerrillas… a la manera de las realizadas en Chiapas, Atenco y Oaxaca. Acciones que forman parte de “… procesos que reorganizan (a) la sociedad desde abajo, que resisten las ondas de choque de la mundialización capitalista construyendo alternativas a la devastación del dominio del capital… la desigualdad desmedida, la exclusión y el abandono de los oprimidos”.

El ocaso interminable es un libro imprescindible para entender críticamente lo sucedido en el país durante los últimos 40 años, y considerar alternativas diferentes que privilegien la justicia, la democracia, el respeto y la libertad.

http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleLibro/218

¿Realmente ya finalizó la crisis de 2007?

Sam Williams

Según los medios informativos, la economía capitalista mundial ha estado recuperándose por casi dos años. Con todo sigue siendo una impresión extendida que la crisis económica que comenzó en 2007 está lejos de haber concluido. Ciertamente la tasa de ganancia se ha elevado agudamente desde 2009, y la masa de beneficios está en niveles récord. A pesar de ello,  la crisis del empleo persiste. Con los índices actuales de creación de empleo en los E.E.U.U. y otros países imperialistas, tomará años antes de que el número de trabajadores vuelva a los niveles que prevalecieron en 2007 en la víspera de la crisis. Incluso los niveles previos a la crisis 2007 estaban lejos del pleno empleo. ¿Por lo tanto, la crisis económica que comenzó en 2007 realmente se terminó?
Descripción de una crisis cíclica
Rosa Luxemburgo en “¿Qué es economía? ” – que fue escrita poco después de la crisis económica de 1907-08- daba esta descripción vívida de cómo una crisis cíclica de sobreproducción se refleja en los medios capitalistas: “… una vez que la crisis está en pleno auge, empiezan las discusiones acerca de quién tiene la culpa. Los comerciantes echan la culpa a la negativa de los bancos a conceder crédito y a la manía especulativa de los corredores de bolsa; los corredores se la echan a los industriales; los industriales se la achacan a la escasez de dinero líquido, etcétera.” Aunque estas palabras fueron escritas hace un siglo, poco después de la crisis 1907-08, habrían podido del mismo modo ser escritas para describir la crisis que comenzó exactamente un siglo más adelante, en 2007.
La recuperación
““Y cuando por fin los negocios empiezan a mejorar,” Luxemburgo continuó, “entonces la Bolsa y los diarios ven los primeros síntomas con alivio, hasta que vuelven por un tiempo la esperanza, la paz y la seguridad.  “La sociedad moderna contempla con horror cómo se cierne -la crisis cíclica (nota de Williams)-; agacha la cabeza temblorosa bajo los golpes que caen como una granizada; aguarda el fin de la prueba y vuelve a levantar cabeza, tímida y escépticamente; mucho después la sociedad comienza a sentirse segura una vez más.”

Traducción parcial de “Is the Economic Crisis Over?” por Sam Williams en

http://critiqueofcrisistheory.wordpress.com/2011/05/01/is-the-economic-crisis-over/

Las citas de Rosa de Luxemburgo de Williams fueron reemplazadas por los mismo párrafos pero tomados de “¿Que es economía” por Rosa Luxemburgo en http://www.marxists.org/espanol/luxem/07Queeslaeconomia_0.pdf

El resto de la entrada es:

Crisis of 1907-08 in historical perspective

As it turned out, after the crisis of 1907-08 capitalist society had little time to get “reassured again.” If the industrial cycle that began with the crisis of 1907 had followed the typical 10-year course, the next crisis of overproduction would have been due around 1917.

Instead, a new worldwide recession began in 1913, about four years early. In Europe, this new recession did not end with a new upswing that left society “almost reassured again.” Instead, it ended with the “Guns of August”—the outbreak of World War I.

Capitalism ‘celebrates’ the anniversary of 1907 crisis

The capitalist economy “celebrated” the 100-year anniversary of the crisis of 1907 in the most “appropriate” way possible—with yet another crisis. And like its predecessor a century earlier, the crisis that began in 2007 proved to be unusually severe. There is a feeling now that the crisis of 2007-09 is perhaps, like the crisis of 1907-08, no ordinary crisis. Could this crisis, too, be the herald of a far more fundamental crisis of capitalist society?

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