El ocaso interminable: Política y sociedad en el México de los cambios rotos

Vías políticas diferentes
Jorge Munguía Espitia

En los años sesenta del siglo pasado se inició la crisis del sistema político mexicano con el descontento, manifestado a través de huelgas y movimientos, de los ferrocarrileros, médicos, campesinos y estudiantes. La reacción fue el resultado de un modelo de desarrollo que beneficiaba fundamentalmente a los hombres del dinero y el poder, así como sometía a las mayorías. Frente a las amenazas populares el Estado abrió espacios políticos, con la intención de mantener el orden y realizó alteraciones en la economía para integrarse al proceso de globalización.

Las enmiendas económicas, modificaciones políticas e insumisiones de las clases populares que se han dado, desde ese momento hasta el sexenio de Vicente Fox, son analizadas por Arturo Anguiano en El ocaso interminable. Política y sociedad en el México de los cambios rotos (Era; México, 2010, 401 p.). El texto inicia con la decadencia del presidencialismo, luego examina el viraje neoliberal, así como la nueva alianza entre el Estado y el capital, para posteriormente examinar la descomposición política, tanto del poder como de los partidos políticos, y reconocer algunas de las resistencias populares.

De la amplia interpretación que realiza Anguiano cabe destacar el cuestionamiento hacia los llamados partidos de izquierda. Ante el creciente descontento popular el Estado realizó varias reformas políticas para incorporar a diferentes organizaciones al Legislativo, con la intención de que en ese lugar manifestaran sus demandas. El cambio implicó el acceso a altas subvenciones y la obtención de un estatus privilegiado. Las prebendas condicionaron la lucha al ingreso a las cámaras y limitaron la acción de los partidos a la búsqueda del voto. Para lograrlo recurrieron a propuestas insustanciales y olvidaron la relación con la gente. Con la misma intención establecieron alianzas con fuerzas y partidos de diferente signo, a veces contrarios a sus principios.

Las incoherencias han provocado la confusión y el desencanto de las mayorías, ante lo cual algunos grupos y clases se organizan en movimientos que recogen sus exigencias y manifiestan por otras vías políticas como marchas, bloqueos, autogobiernos, guerrillas… a la manera de las realizadas en Chiapas, Atenco y Oaxaca. Acciones que forman parte de “… procesos que reorganizan (a) la sociedad desde abajo, que resisten las ondas de choque de la mundialización capitalista construyendo alternativas a la devastación del dominio del capital… la desigualdad desmedida, la exclusión y el abandono de los oprimidos”.

El ocaso interminable es un libro imprescindible para entender críticamente lo sucedido en el país durante los últimos 40 años, y considerar alternativas diferentes que privilegien la justicia, la democracia, el respeto y la libertad.

http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleLibro/218

¿Realmente ya finalizó la crisis de 2007?

Sam Williams

Según los medios informativos, la economía capitalista mundial ha estado recuperándose por casi dos años. Con todo sigue siendo una impresión extendida que la crisis económica que comenzó en 2007 está lejos de haber concluido. Ciertamente la tasa de ganancia se ha elevado agudamente desde 2009, y la masa de beneficios está en niveles récord. A pesar de ello,  la crisis del empleo persiste. Con los índices actuales de creación de empleo en los E.E.U.U. y otros países imperialistas, tomará años antes de que el número de trabajadores vuelva a los niveles que prevalecieron en 2007 en la víspera de la crisis. Incluso los niveles previos a la crisis 2007 estaban lejos del pleno empleo. ¿Por lo tanto, la crisis económica que comenzó en 2007 realmente se terminó?
Descripción de una crisis cíclica
Rosa Luxemburgo en “¿Qué es economía? ” – que fue escrita poco después de la crisis económica de 1907-08- daba esta descripción vívida de cómo una crisis cíclica de sobreproducción se refleja en los medios capitalistas: “… una vez que la crisis está en pleno auge, empiezan las discusiones acerca de quién tiene la culpa. Los comerciantes echan la culpa a la negativa de los bancos a conceder crédito y a la manía especulativa de los corredores de bolsa; los corredores se la echan a los industriales; los industriales se la achacan a la escasez de dinero líquido, etcétera.” Aunque estas palabras fueron escritas hace un siglo, poco después de la crisis 1907-08, habrían podido del mismo modo ser escritas para describir la crisis que comenzó exactamente un siglo más adelante, en 2007.
La recuperación
““Y cuando por fin los negocios empiezan a mejorar,” Luxemburgo continuó, “entonces la Bolsa y los diarios ven los primeros síntomas con alivio, hasta que vuelven por un tiempo la esperanza, la paz y la seguridad.  “La sociedad moderna contempla con horror cómo se cierne -la crisis cíclica (nota de Williams)-; agacha la cabeza temblorosa bajo los golpes que caen como una granizada; aguarda el fin de la prueba y vuelve a levantar cabeza, tímida y escépticamente; mucho después la sociedad comienza a sentirse segura una vez más.”

Traducción parcial de “Is the Economic Crisis Over?” por Sam Williams en

http://critiqueofcrisistheory.wordpress.com/2011/05/01/is-the-economic-crisis-over/

Las citas de Rosa de Luxemburgo de Williams fueron reemplazadas por los mismo párrafos pero tomados de “¿Que es economía” por Rosa Luxemburgo en http://www.marxists.org/espanol/luxem/07Queeslaeconomia_0.pdf

El resto de la entrada es:

Crisis of 1907-08 in historical perspective

As it turned out, after the crisis of 1907-08 capitalist society had little time to get “reassured again.” If the industrial cycle that began with the crisis of 1907 had followed the typical 10-year course, the next crisis of overproduction would have been due around 1917.

Instead, a new worldwide recession began in 1913, about four years early. In Europe, this new recession did not end with a new upswing that left society “almost reassured again.” Instead, it ended with the “Guns of August”—the outbreak of World War I.

Capitalism ‘celebrates’ the anniversary of 1907 crisis

The capitalist economy “celebrated” the 100-year anniversary of the crisis of 1907 in the most “appropriate” way possible—with yet another crisis. And like its predecessor a century earlier, the crisis that began in 2007 proved to be unusually severe. There is a feeling now that the crisis of 2007-09 is perhaps, like the crisis of 1907-08, no ordinary crisis. Could this crisis, too, be the herald of a far more fundamental crisis of capitalist society?

Teoría de la explotación

A special issue of  Marxism 21 (vol.8, no.1, spring, 2011) has just been published.

This issue has 4 English articles on Marxian theory of exploitation as follows.

Previous findings by Martinez have raised an important question, which this work contributes to solve: if over time a positive correspondence between productivity and surplus-value rate can be observed ¿why then do underdeveloped countries show higher surplus-value rates than developed countries? Based on econometric analysis, cluster analysis and fixed effect panel analysis evidence is supporting that groups of less productive countries have higher or at least not lower surplus-value rates than those corresponding to more productive groups of countries. Nevertheless, it is also shown that over time or within the groups there is a correlation between productivity and surplus-value rate.

  • Takao Fujimoto, “Reflections on the Concept of Exploitation,”
  • Dong-Min Rieu, “Subjectivism and Individualism: A note on the Marxian theory of exploitation”
  • Paul Cockshott and Heinz Dieterich, “The Contemporary Relevance of Exploitation Theory”

This issue also includes another English article,

  • Hiroshi Ohnishi and Atushi Tazoe, “Profit and ‘Preferential Growth of the First Sector’ in the Marxian Optimal Growth Model”

These papers are electronically available at Marxism 21.

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Países ricos en crisis I: Islandia

Alejandro Valle Baeza

Esta crisis se desató en Estados Unidos de América (EUA), el país capitalista más poderoso, y de ahí pareció extenderse a todo el mundo. La realidad es más compleja, lo que sigue es el inicio de una serie de artículos que hablan de otras crisis que aunque coincidan temporalmente con la de EUA tienen sus propias dinámicas y orígenes.

Protestas ante el parlamento islandés, foto El País

La crisis de Islandia


Islandia fue llamada la “Wall Street del Ártico” o el “tigre nórdico”, en muy poco tiempo pasó de un crecimiento alto, para un país desarrollado, a convertirse en un país muy endeudado . Con apenas 320 mil habitantes, los banqueros islandeses quisieron aprovechar la liberalización financiera. El sistema bancario islandés pasó de ocuparse del mercado doméstico a servir de intermediario para otros países, los escandinavos y el Reino Unido principalmente. Por ejemplo, el banco por Internet Icesave perteneciente  al banco Landsbanki operó cuentas de ahorro en Holanda y el Reino Unido. Creció hasta tener cuentas por mil setecientos millones de euros en el primer país, durante los breves cinco meses en que operó ahí, y por cerca de cinco mil millones de euros en el Reino Unido, durante dos años, gracias a que ofrecía tasas de interés superiores al 5 por ciento.

En una publicación de la Cámara Islandesa de Comercio(1) un funcionario nativo y un académico estadounidense, quien llegó a ser miembro del directorio del Sistema de la Reserva Federal  estadounidense, argumentaban, en 2006, que los temores sobre la inestabilidad del sistema financiero de Islandia eran infundados pues todo estaba básicamente bien. El país tenía el PIB per cápita más alto del mundo en 2005, con muy poca corrupción, bajísima deuda pública (la deuda neta representaba 10% del PIB) y con altísimos niveles de educación y salud. Una excelente muestra de la felicidad que trae a la gente decente el seguir las leyes del mercado y el respeto a la propiedad privada.  El ultraconservador Cato Institute celebraba todavía en febrero de 2008 que el éxito de Islandia se debía en buena parte a sus políticas en favor del libre mercado: los impuestos a los ingresos del trabajo eran de 36 por ciento mientras que los ingresos del capital eran gravados con 10 por ciento. Las corporaciones gozaban de un gravamen de 18 por ciento, comparado con 39 por ciento en EUA, pero el diligente gobierno islandés había ya anunciado una reducción de esa tasa a 15 por ciento.(2)  El único foco rojo era un considerable déficit en cuenta corriente.

No obstante la aparente solidez de la economía islandesa,  Kaupthing, Glitnir Bank HF y Landsbanki Islands HF -los tres principales bancos islandeses- quebraron en octubre de 2008 tras acumular una deuda de 61.000 millones de dólares, equivalente a 12 veces el producto interno bruto de este país.3 Tuvieron que ser nacionalizados en ese mes después de que habían sido privatizados en 2003, ¡cinco años duró el sueño del libre mercado!

1. Mishkin, F.S. y Herbertsson, T. Financial Stability in Iceland. Iceland Chamber of Commerce. 2006 en: http://www.vi.is/files/555877819Financial%20Stability%20in%20Iceland%20Screen%20Version.pdf

2. Ver “Iceland and Taiwan to Slash Corporate Tax Rates” por Daniel J. Mitchell en http://www.cato-at-liberty.org/iceland-and-taiwan-to-slash-corporate-tax-rates/

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