Archivo de la categoría: Desarrollo capitalista

¿Aumenta o disminuye la pobreza en el mundo?

Is global poverty falling or rising? Realistic estimates calculate that there are over 4 billion people in poverty in this world, or two-thirds of the population. And yet, in their latest ‘public letter’ to us all, Bill and Melinda Gates, the richest family in the world, issued last month, were keen to tell us that […]

a través de Bill Gates and 4bn in poverty — Michael Roberts Blog

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The Global Paradox

Most people missed it but America’s intelligence services also looked recently at developments in the world economy. The Office of the Director of National Intelligence (DNI) published its latest assessment, called Global Trends: The Paradox of Progress, which “explores trends and scenarios over the next 20 years”. The DNI concludes that the world is “living […]

a través de The global paradox — Michael Roberts Blog

En eso tiene razón Trump, “America” ya no es (tan) grande

Alejandro Valle Baeza

Los Estados Unidos de América son una potencia en declive pero siguen siendo la primera potencia económica y militar del planeta. Es muy posible que los EUA sean el último imperio del capitalismo capaz de imponer por la fuerza de las armas o de las ideas el interés de los capitalistas de ese país al resto del mundo.  Por eso los estadounidenses tienen la arrogancia de decirle a su país América, como si ellos fueran el continente, e incluso muchos latinoamericanos dicen “americanos” en vez de estadounidenses.  Hoy el producto interno bruto de los EUA es cerca del 20 por ciento del PIB mundial pero esa proporción fue mucho mayor al final de la Segunda Guerra Mundial. El menor peso de los EUA en la economía mundial no sólo se debe a que otros han crecido más que los EUA sino además a que ciertas industrias estadounidenses han declinado. Cuando el fascista Trump entusiasma a sus seguidores ofreciendo que hará a “America” grande otra vez dice, además de una mentira, que ese país ya no es la potencia que fue. Dos ejemplos: la producción de automóviles y computadoras alguna vez fueron “americanas”  casi íntegramente, hoy no.

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Matrimonio antiigualitario: Bayer y Monsanto se unen

Efectos del agente naranja en un niño vietnamita. Fuente: TeleSur: Vietnam: La escalofríante historia de los niños víctimas del agente naranja.

Alejandro Valle Baeza

 

Recientemente contrajeron nupcias Frau Bayer y Mr. Monsanto[1]. Se trató de una fusión mamut, la primera empresa, la alemana Bayer, inició el proceso para adquirir a la segunda, una empresa estadounidense, por 60 mil millones de dólares y a partir de que se consume la unión, dos empresas gigantes actuarán mancomunadamente para acrecentar sus ganancias en el mercado de productos químicos. Hay la posibilidad de que los Estados Unidos o la Unión Europea impidan la fusión pero eso sería la excepción y no la regla: las empresas capitalistas constantemente se unen a otras en un proceso que Marx  en El capital denominó centralización de capital. El proceso de fusión de empresas es la expresión del carácter social de la producción. Muchos trabajadores actúan coordinadamente para producir en diferentes puntos del planeta los complejos componentes de los modernos valores de uso que el capitalismo lanza al mercado. Cuando se fusionan empresas el grado de coordinación aumenta, se eliminan redundancias porque se eliminan trabajadores y los que queden producirán para la nueva empresa. Seguir leyendo Matrimonio antiigualitario: Bayer y Monsanto se unen

US Wage Stagnation in Nine Charts

  Ricos_si_cobran_por enfermedad

Wages Incomes and Wealth

 By Lawrence Mishel, Elise Gould, and Josh Bivens | January 6, 2015

Raising America's Pay

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Our country has suffered from rising income inequality and chronically slow growth in the living standards of low- and moderate-income Americans. This disappointing living-standards growth—which was in fact caused by rising income inequality—preceded the Great Recession and continues to this day. Fortunately, income inequality and middle-class living standards are now squarely on the political agenda. But despite their increasing salience, these issues are too often discussed in abstract terms. Ignored is the easy-to-understand root of rising income inequality, slow living-standards growth, and a host of other key economic challenges: the near stagnation of hourly wage growth for the vast majority of American workers over the past generation. Countering that by generating broad-based wage growth is our core economic policy challenge.

With a group of simple charts, this paper brings the challenge we face into sharp focus, and lends clarity to the steps we must take to meet it.

It should not be surprising that trends in hourly wage growth have profound consequences for American living standards. After all, the vast majority of Americans rely on their paychecks to make ends meet. For these families, the bulk of income comes from wages and employer-provided benefits, followed by other income sources linked to jobs, such as wage-based tax credits, pensions, and social insurance. Wage-related income also accounts for the majority of total income among the bottom fifth of households.
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No hay diferencia entre narco, burguesía y élites

Raúl Zibechi

Propongo que dejemos de hablar de narco (narcotráfico o tráfico de drogas) como si fuera un negocio distinto a otros que realizan las clases dominantes. Atribuir los crímenes a los narcos contribuye a despolitizar el debate y desviar el núcleo central que revelan los terribles hechos: la alianza entre la élite económica y el poder militar-estatal para aplastar las resistencias populares. Lo que llamamos narco es parte de la élite y, como ella, no puede sino tener lazos estrechos con los estados.

La historia suele ayudar a echar luz sobre los hechos actuales. La piratería, como práctica de saqueo y bandolerismo en el mar, jugó un papel importante en la transición hegemónica, debilitando a España, potencia colonial decadente, por parte de las potencias emergentes Francia e Inglaterra. La única diferencia entre piratas y corsarios es que éstos recibían patentes de corso, firmadas por monarcas, que legalizaban su actuación delictiva cuando la realizaban contra barcos y poblaciones de naciones enemigas.

Las potencias disponían así de armadas adicionales sin los gastos que implicaban y conseguían debilitar a sus enemigos tercerizando la guerra. Además, utilizaban los servicios de los corsarios sin pagar costos políticos, como si los destrozos que causaban fueran desbordes fuera del control de las monarquías, cuando en realidad no tenían la menor autonomía de las élites en el poder. La línea que separa lo legal de lo ilegal es tenue y variable.
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Esclavos rumanos y búlgaros en Alemania

Niña rumana
eldiario.es
Un equipo de TV destapa un nuevo escándalo de -sobre-explotación laboral. Cientos de trabajadores son empleados en condiciones de esclavitud. Viven en el campo hacinados en casetas rodeadas de alambre de espino
“Esclavos asalariados en Alemania” es el título del documental que emitió el lunes la televisión pública alemana, Das Erste. En dicho reportaje muestran las condiciones laborales y de habitabilidad de cientos de trabajadores provenientes de Europa del este, sobre todo de Rumanía y de Bulgaria, en varios mataderos alemanes.
En eldiario.es exponíamos hace unos meses cómo a un grupo de enfermeros españoles les ofrecieron trabajar en la industria cárnica con condiciones similares a las descritas en el reportaje. Por suerte, no se vieron obligados a aceptar el empleo. Aunque a Aurora y a los otros enfermeros les ofrecieron vivir en un piso patera, lo más trágico de la historia que relata el reportaje no es la existencia de dichos alojamientos masificados en casas particulares.El reportero se acerca a uno de los centros de albergue para trabajadores de la empresa Wiesenhof, una de las mayores productoras de carnes de Alemania, en la región de Bremen. Allí comprueba que, además de encontrarse en medio del campo y sin transporte de línea, las casetas en las que se alojan cientos de trabajadores se encuentran vigiladas y rodeadas por alambre de espino. El periodista trata de entrar en las instalaciones y el servicio de seguridad se lo impide. “Vengo a visitar a un conocido, ¿porqué no puedo entrar, no son personas libres las que ahí viven, no pagan un alquiler?” “Porque el propietario no quiere”, obtiene por toda respuesta. Seguir leyendo Esclavos rumanos y búlgaros en Alemania