Todas las entradas por vallebaeza

Profesor investigador UNAM

El gobierno catalán es junto con el PP responsable de la crisis

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 13 de octubre de 2017. El artículo hace una crítica de la estrategia seguida por los partidos independentistas en Catalunya, que ha sido en parte responsable de la crisis política en Catalunya y en España. Reconociendo que la responsabilidad primera radica […]

a través de Los problemas y errores del independentismo catalán / Vicenç Navarro — Sociología crítica

Anuncios

¿Movimientos políticos sin carácter de clase?

Rolando Astarita [Blog]

En el curso de los debates (en el blog) sobre el nacionalismo catalán, surgió la cuestión de su naturaleza de clase. Varios defensores del nacionalismo insinuaron que el movimiento independentista no tiene un carácter de clase definido; que es “popular”, ya que “son las masas” las que han salido a la calle.

Mi postura, en cambio, es que tiene un carácter de clase, que está definido por la estrategia y las direcciones de las organizaciones políticas que lo conducen. En otros términos, la composición social del movimiento político no es lo decisivo para su caracterización de clase. Es que si fuera por la composición social, cualquier partido con base obrera podría ser considerado entonces un partido obrero. Por caso, el Partido Justicialista en Argentina sería (o habría sido) un partido obrero. Sin embargo, el PJ fue siempre un partido burgués. ¿Por qué? Pues por su dirección, programa y política…

Ver la entrada original 931 palabras más

México: Las consecuencias de dos terremotos en un estado semi-fallido

19-09-2017-mexicoLa solidaridad y su freno 

Eliana Gilet y Raúl Zibechi, desde Ciudad de México

El centro parecía una fiesta. A las 11 de la mañana estaba programado un simulacro de evacuación en caso de terremoto, en una fecha más que simbólica: el 19 de setiembre de 1985 la tierra tembló dejando un reguero de destrucción y muerte, en el mayor sismo de la historia reciente de México. Más de 10 mil muertos, aunque la cifra exacta nunca se conoció, y alrededor de 800 edificios derrumbados. El gobierno de la época fue un monumento a la ineficiencia y la solidaridad fue la que salvó vidas, recuperó cuerpos sepultados y trasladó heridos.

A las 11 de la mañana de este 19 de setiembre, 32 años después, era difícil abrirse paso entre los miles de funcionarios que colmaban las aceras de la Colonia San Rafael, una de las más afectadas por lo que sucedería dos horas después. Una serena algarabía emergía de los cientos de grupos que festejaban, quizá, el tiempo libre fuera de la supervisión de sus jefes.

Cuando la tierra tembló, los edificios se tambaleaban y costaba mantenerse en pie, se trataba apenas de mirar hacia arriba para detectar algún peligro, la caída de algo grande sobre las cabezas. “Pinche temblor”, gritaban algunos cuando todavía el mundo se movía frenéticamente alrededor.

Después sobrevino una tensa calma; miles se agolpaban en las aceras, ahora con rostros serios, con la premonición de la tragedia estampada en los gestos. Enseguida apareció la certeza de que estábamos metidos en una inmensa ratonera de la que sería difícil salir. Millones de coches inmovilizados, semáforos apagados, la luz y el agua cortadas y una incertidumbre que crecía como una sombra amenazante. Avanzamos unos metros y paramos. Seguir leyendo México: Las consecuencias de dos terremotos en un estado semi-fallido

El capital habla del capitalismo de hoy

Público.es

En los primeros días de septiembre de 1867, hace ahora 150 años, se publicó el primer volumen de El Capital, la que es para muchos la obra cumbre de Karl Marx (1818-1883). Fue en una modesta tirada de mil ejemplares, pero a pesar de ello contribuyó decisivamente a transformar la forma en la que personas de todo el mundo venían nuestras sociedades.

La idea original de Marx consistía en escribir un conjunto de seis libros, dedicados cada uno de ellos a los siguientes temas: el capital, la propiedad de la tierra, el trabajo asalariado, el Estado, el comercio exterior y el mercado mundial. Sin embargo, la pobreza y las enfermedades (su vida estuvo marcada por los exilios políticos y las carencias materiales y de salud) le retrasaron de tal modo que acabó optando por un proyecto editorial de tres volúmenes. Aun así, sólo publicó en vida el primero. Los volúmenes segundo y tercero, ambos inacabados, fueron editados y publicados por su amigo y camarada Friedrich Engels (1820-1895) a partir de los manuscritos que Marx había estado escribiendo durante los años previos a su muerte.

El Capital es una obra densa y difícil. Leerla y entenderla requiere la dedicación de una ingente cantidad de horas de estudio. Y aunque corre el rumor de que todo comunista dice haberla leído y entendido, es improbable que sea cierto. A su naturaleza de material incompleto hemos de añadir el estilo del autor, que en algunos pasajes es ciertamente oscuro. De hecho, es habitual que los lectores inadvertidos se encuentren decepcionados tras consultar las primeras páginas. En ellas encontramos un alto nivel de abstracción teórica que dificulta mucho la lectura. Por decirlo de una forma breve, El Capital no es el típico libro que se puede leer mientras se va en el autobús. No es el Manifiesto Comunista. En efecto, el Manifiesto, escrito con Engels en 1848, había sido un material propagandístico elaborado para animar a los trabajadores en el contexto de las revoluciones europeas que estaban teniendo lugar entonces. Por el contrario, El Capital obedece a objetivos mucho más complejos y ambiciosos. Se aspira, nada más y nada menos, que a la comprensión exacta del funcionamiento del sistema económico capitalista. Y ello, a juicio de Marx, requería una exposición mucho más justificada y rigurosa. Una exposición que se parecía mucho más a los trabajos de los primeros economistas clásicos, como Adam Smith y David Ricardo, que a los textos publicados hasta entonces por los representantes del socialismo utópico, como Robert Owen o Saint-Simon. Para Marx, El Capital era un misil contra la burguesía precisamente por su capacidad para desvelar y desnudar las formas por las que una parte de la población explotaba a la otra parte. Seguir leyendo El capital habla del capitalismo de hoy

Pleno empleo en el Reino Unido con ingresos a la baja

Britain’s unemployment rate has fallen to a new 42-year low of 4.3% in the three months to July. That’s down from 4.4% a month ago and the lowest since 1975. That sounds good news for all – until we look at what is happening to average wages for British workers after inflation is deducted. Average […]

a través de UK: full employment, but falling incomes — Michael Roberts Blog

Venezuela: los símbolos de la resistencia

 
Hombre que fue incendiado por personas que lo acusaron de robar durante una manifestación contra el Presidente de Venezuela, Nicolas Maduro, corre en medio de partidarios de la oposición en Caracas, Venezuela, el 20 de mayo de 2017.

Marco Bello / Reuters

Raúl Romero*

La edición americana del diario El País dedica nuevamente su primera plana a la Crisis en Venezuela. La fotografía principal es muy llamativa: en lo que pareciera ser un salón de clases, cinco jóvenes –todos hombres–, permanecen sentados sobre sus pupitres. Sus rostros están cubiertos con máscaras antigás y otros objetos. Uno de ellos destaca sobre los demás. Lleva puestos unos tenis color azul de la marca Adidas y en su sudadera, también azul, sobresale en color naranja el símbolo de Nike. Su boca está protegida por un respirador antigás y el resto de su cabeza se encuentra cubierta con una máscara del personaje emblema de The Walt Disney Company, Mickey Mouse. Dos muletas y una pierna vendada terminan por destacar la heroicidad del personaje. La imagen bien podría inspirar a Naomi Klein para hacer un agregado a su célebre libro No logo: el poder de las marcas.

Seguir leyendo Venezuela: los símbolos de la resistencia

Venezuela, los cerros bajaron

 Caracas_cerros
Los cerros de Caracas no son postales turísticas. Autor: José M. Correa

Luis Hernández Navarro

Un triunfo rotundo de la revolución bolivariana. Una derrota contundente de la oposición y sus aliados. Un mensaje claro del pueblo venezolano. Esas son las principales enseñanzas de las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) del pasado 30 de julio.

Un triunfo del chavismo porque movilizó a las urnas a más de 8 millones de votantes. Una derrota de la oposición porque infructuosamente trató de impedir, de todas las maneras posibles, la violencia incluida, la realización de los comicios. Un aviso inequívoco de los pobres venezolanos: quieren paz y no están dispuestos a que se les cancelen las conquistas de su revolución.

El chavismo tuvo en estas elecciones 400 mil votos más de los que la oposición alcanzó en las elecciones legislativas de 2015. En aquel entonces, la Mesa de Unidad Democrática (MUD) alcanzó 7 millones 726 mil 66 sufragios, la votación más alta en su historia.

La cifra es también superior a la cosechada por Nicolás Maduro en los comicios presidenciales de 2013. En aquel entonces, el hoy mandatario ganó con 7 millones 505 mil 338 votos. Y es ligeramente inferior a la obtenida un año antes por Hugo Chávez: 8 millones 191 mil 132 sufragios.

Los votos obtenidos para nombrar la ANC son muchos más de los 7.2 millones que supuestamente obtuvo la oposición en el referendo en contra organizado el pasado 16 de julio. Con un elemento adicional: la consulta de los enemigos de chavismo fue fraudulenta. Fuera de Venezuela votaron 693 mil personas, pero el registro electoral de los ciudadanos de ese país en el exterior es de 101 mil. Se documentó cómo sufragaron niños de 10 años y una sola persona lo hizo en 17 ocasiones (https://goo.gl/1FKnWt). Y, para que no quedara huella de la estafa, quemaron las papeletas de votación.

Seguir leyendo Venezuela, los cerros bajaron